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Leonardo Padura y la Cuba que va

Fausto Pretelin Muñoz de Cote | Globali… ¿qué?
Leonardo Padura hace de la literatura el mejor de los relatos sobre la realidad trágica que asfixia a los cubanos.
"Morir en la arena" (Tusquets, 2025) no es producto de la ficción literaria sino de la reflexión inteligente de un escritor cubano comprometido con la dignidad humana, y que se ha encargado de repartir postales trágicas de su país alrededor del mundo.
“La precariedad económica había llegado al punto de que se advertía que en cualquier momento podía decretar la terrífica Opción Cero (...) e implicaba un proceso a través del cual se vaciarían las ciudades moribundas y, en caravanas de parias, como en un éxodo bíblico, se llevaría a la gente a vivir en comuna campesinas, donde comerían en ollas colectivas y cagarían en los matorrales”.
El siguiente diálogo ocurre entre las primas Violeta y Aitana:
-“Un personaje de una película buenísima que vi el otro día dice algo así...: “Ahora resulta que todo lo que nos dijeron del capitalismo es verdad, y todo lo que nos dijeron del socialismo era mentira””.
-“Eso fue lo que mató a mi abuelo. No pudo soportar esa idea. La parte del comunismo, claro.
-Pues que se joda y se revuelque en su tumba... Y perdona, era tu abuelo, pero me dan urticaria los creyentes dogmáticos como él. Todos los dogmáticos -recalcó Aitana”.
Padura podría escribir cientos de páginas alrededor del diálogo entre Violeta y Aitana, pero en seis o siete líneas dibuja la realidad política y social de Cuba. No es necesaria la reflexión, ya está de manera explícita en cada una de las palabras del escritor.
“¿Cómo habíamos llegado a este nivel de deterioro, de desparpajo, de mugre calcificada?”, menciona uno de los personajes sobre la playa Guanabo.
“(...) tuve la extraña sensación de sentir vergüenza nacional, no solo por la indolencia institucional, sino por el deterioro moral de las gentes con la urbanidad extraviada que se revolcaban en aquella inmundicia y, con su apatía y desechos, contribuían a potenciarla”.
Leonardo Padura aborda la conciencia del miedo que siente gran parte de la sociedad cubana.
“Era una sensación que nos circulaba por la sangre, integrada a nuestra vida, y por eso apenas nos incordiaba (...) aunque no te torturaban, sabías que existían los instrumentos”.
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Leonardo Padura y la Cuba que se va.

