Las vacaciones se caracterizan por realizar gastos extraordinarios en bienes y servicios tales como viajes, entretenimiento, alimentos, ropa, etcétera, y que pueden representar un desequilibrio en las finanzas personales, si no existe una adecuada planeación.

Una forma de planear las finanzas es separar dinero, primero, para las necesidades esenciales o de corto plazo; otra proporción para el ahorro (de mediano y largo plazo) y, finalmente, el excedente puede ser utilizado para cubrir otras necesidades no indispensables, o bien, destinarlo para incrementar el ahorro. Un buen plan de ahorro debe considerar la regla de gastar lo que queda después de ahorrar, y no al revés.

De acuerdo con la encuesta de Amafore “Ahorro y Futuro: ¿cómo piensan los mexicanos?”, en México sí existe la cultura del ahorro; 57% de los entrevistados dice ahorrar.

Sin embargo, la mayoría de quienes ahorran lo hacen para objetivos de corto y mediano plazo, y muy pocos lo hacen pensando en el futuro. Se debe, por tanto, incrementar la cultura del ahorro no sólo para satisfacer las necesidades más inmediatas, sino también se debe pensar en ahorrar para el futuro, sobre todo para la vejez.

¿Cómo ahorrar para vacaciones?

Las vacaciones no deberían ser un pretexto para gastar todo lo que, con poco o mucho esfuerzo, se ha ahorrado. La experiencia nos indica que después de vacaciones siempre se viene una etapa difícil, financieramente hablando. Sin embargo, tampoco se deben sacrificar las vacaciones, siempre que se realice un plan financiero, de tal forma que no afecte el bolsillo.

Para planear unas vacaciones eficaces, es necesario definir objetivos claros y con una ruta de acción sobre cuánto y cómo ahorrar y también gastar. A continuación, se retoman algunas recomendaciones de expertos:

1. Determinar cuánto dinero destinará para este fin: si ya tiene dinero ahorrado para vacaciones, no debe rebasar ese presupuesto.

Si comenzará a ahorrar, entonces debe plantearse una meta y tratar de ahorrar un poco más.

2. Trazar un plan: consiste en identificar el lugar y los atractivos turísticos a visitar, cómo viajará, dónde dormirá, los días destinados a viajar, etcétera, siempre considerando el dinero del que dispone.

3. Planear con antelación sus vacaciones: cotizar con anticipación los precios del hospedaje, del transporte, etcétera, para realizar las compras en la mejor oportunidad.

Contar con el tiempo suficiente permite comparar entre distintas opciones de alojamiento y medios de transporte. Los boletos de avión, por ejemplo, tienen importantes descuentos si se compran con meses de anticipación.

4. Redes sociales: las redes sociales se han convertido en una herramienta de comunicación fundamental para el sector turístico, que nos muestra diversas ofertas para vacaciones. Además, en las ofertas por Internet suele haber promociones.

5. Seleccionar meses de temporada vacacional baja: si puede tomar vacaciones en los periodos que no coinciden con los periodos de descanso habituales, puede encontrar importantes descuentos en su alojamiento.

6. Viajes al extranjero: si está pensando en viajes al extranjero, compare los tipos cambiarios, tanto al momento de cambiar divisas como del banco cuando realiza sus operaciones en el extranjero.

Estas son sólo algunas de las recomendaciones para tener unas merecidas vacaciones, sin endeudarse.

Es muy importante que en la familia se hable acerca de las responsabilidades de cada miembro para lograr ahorrar y poder salir de vacaciones. Los niños también pueden participar, y al mismo tiempo, se logra introducirlos en la cultura del ahorro, que los ayudará cuando sean adultos.

Para obtener mayor información sobre el sistema de pensiones visite la página de Internet: www.amafore.org