El Covid-19 o coronavirus ha creado un efecto dominó en el planeta. La sensación de pánico y miedo en la sociedad y gobiernos, aunado al aumento de casos y decesos en todos los países, son los factores preocupantes ante la situación que estamos viviendo y que nos está afectando a todos. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos prevé que la economía mundial reducirá su crecimiento en 0.5% este 2020, por lo que podemos decir que el avance del coronavirus en México y el resto del mundo no sólo tendrá consecuencias sanitarias y sociales para la población, sino también económicas.

Actualmente, el escenario comienza a ser crítico para muchos sectores y también es muy incierto para la mayoría de estos, debido a que se desconoce cuándo y con qué consecuencias terminará la pandemia. Las actividades cotidianas de movimiento y comercio están en pausa o se llevan a cabo de una forma restringida con un número importante de compañías dando facilidades a sus colaboradores para que trabajen desde sus casas, por lo cual se está viendo afectado el sistema en el que vivimos todos los días, teniendo impactos directos en sectores como la hotelería, el comercio, la manufactura, la construcción, el sector agropecuario, la aeronáutica, los servicios, entre otros. Sin embargo, todos estos sectores dependen del aspecto energético, por lo que también se considera a este último como uno de los más afectados, ya que se estima que ha caído hasta 45% en el último mes a nivel mundial.

A pesar de lo anterior, la energía eléctrica cobra gran relevancia en esta crisis. La energía es sumamente importante para poder asegurar la continuidad de las cadenas de producción y manufactura para que los empleados y sus familias puedan afrontar esta crisis con menores preocupaciones y para que la economía se resienta lo menos posible por la falta de ingresos. El suministro de electricidad en los hospitales es y será de vital importancia, siendo que la falta de ésta puede tener consecuencias directas en la vida de los pacientes. De igual manera, en estos tiempos de confinamiento y resguardo en casa, se convierte en un servicio fundamental para poder llevar a cabo nuestras actividades diarias con la normalidad que la actual situación permite.

Estando en un momento donde la solidaridad es necesaria para salir adelante, el sector energético cuenta con una gran disposición para continuar sumando al país, con la apertura de colaborar con las distintas dependencias de gobierno para garantizar un suministro eléctrico seguro y confiable que nos permita afrontar las circunstancias actuales y futuras que el Covid-19 traiga consigo, y teniendo como compromiso garantizar la continuidad de las operaciones de las plantas, a las que miles de trabajadores siguen y seguirán asistiendo físicamente, con el fin de que familias y la sociedad puedan mantenerse en resguardo y que personas afectadas puedan ser atendidas adecuadamente.

México y el mundo entero han pasado, a lo largo de la historia, por muchas situaciones delicadas tanto de sanidad como económicas, por lo que es seguro que superaremos juntos esta situación con el apoyo y arduo trabajo solidario de la sociedad, el gobierno y las empresas en su conjunto.

Jose Arosa, presidente y CEO de AES México.