La CDMX tendrá una nueva planta de procesamiento de residuos que permitirá recuperar y hacer un parque público, en un espacio cercano a Vallejo, al lado de La Raza, de 17,000 m2, donde actualmente opera una planta obsoleta.

¿De qué sirve una zona industrial en una ciudad? Es la pregunta que en ocasiones nos hacen cuando hablamos de la revitalización de la Zona Industrial de Vallejo. Este uso compite con otros, como el de vivienda o los servicios. Incluso por algún momento se pensó que lo mejor era expulsar toda la industria de las ciudades. Eso fue un error, significó pérdidas de empleo de calidad y privó a las urbes de motores económicos. Afortunadamente la visión ha cambiado, la idea es recuperar usos industriales y otros relacionados en las ciudades.

La industria en las ciudades es importante por evidentes razones económicas y de empleo. Lo es también porque en el propio espacio urbano se realizan actividades de transformación que la ciudad requiere. Una fundamental es el procesamiento de residuos.

Hace unos días acompañé a la Jefa de Gobierno a la vista de lo que será la nueva planta de procesamiento de residuos de la ciudad. Es un proyecto que desde hace dos años acordamos y que permitirá recuperar y hacer un parque público, en un espacio cercano a Vallejo, la Colonia del Gas, al lado de La Raza, de 17,000 m2, donde actualmente opera una planta obsoleta. Además, la nueva planta permitirá a la ciudad obtener 48 millones de pesos al año por venta de reciclables y ahorrar otros 40 millones por dejar de transportar esos residuos a tiraderos que se encuentran fuera de la ciudad. Eso significa que el costo de la planta se paga en los primeros cuatro años de operación. La nueva instalación incrementa en 600 toneladas la capacidad de la que sustituye y cuenta con los mejores sistemas de recolección.

Las ganancias ambientales serán enormes. Una parte de lo recuperado será material reciclable, como aluminio, PET, papel o vidrio, lo que ayudará a crear una economía circular en la zona. Otra parte se convertirá en lo que se conoce como combustibles derivados de residuos, que se utilizarán en la industria de la construcción. Es decir, en lugar de enterrar la basura en lugares lejanos, con una enorme huella ambiental, se procesará en la propia ciudad, para que los desechos sean reutilizados. Para eso es clave tener una zona industrial en la que se pueda instalar una planta de esas dimensiones y características, junto con otras empresas capaces de utilizar los residuos procesados.

Eso puede ser la solución al problema del manejo de los residuos de la capital, que no ha sido resuelto de manera satisfactoria desde que se cerró el llamado Bordo Poniente, hace casi una década, lo que cuesta a la Ciudad de México alrededor de 2,000 millones de pesos al año, por tener que enviar la basura a lugares lejanos de Morelos y el Estado de México.

Actualmente, Vallejo sirve para la producción de bienes de consumo, como alimentos, bebidas y medicinas, que son fácilmente distribuidos en el Valle de México. En un futuro cercano puede servir también para producir bienes que sirvan para reducir la huella ambiental de la ciudad, como paneles solares o materiales para colectar o ahorrar agua.

Su producción en la propia ciudad puede facilitar su instalación masiva en las casas y edificios de la ciudad. Eso servirá también para generar empleos de mayor calidad, con personal calificado para utilizar y desarrollar la tecnología que se requiere para ese tipo de industria.

Hoy, por lo pronto, la zona industrial de los capitalinos va a permitir ahorrar dinero y reducir el daño ambiental por los residuos que producimos, porque lo vamos a poder procesar de manera eficiente aquí mismo, por eso insistimos en conservar nuestro suelo industrial. La revitalización de Vallejo no se limita únicamente a las industrias, sino que, se trata de un plan integral que incluye vivienda asequible, servicios, un enfoque transversal de género, desarrollo económico e innovación tecnológica.

Vidal Llerenas Morales

Político

Columna invitada

Licenciado en Economía por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), cuenta con una Maestría en Política y Gestión Pública por la Universidad de Essex, Reino Unido y un Doctorado en Administración y Gerencia Pública por la Universidad de York.

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