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Opinión

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Posible efecto inhibidor de la libertad de expresión. Nombramientos en el servicio exterior mexicano

Los efectos inhibidores a la libertad de expresión se pueden presentar de diversas formas y tienen distintas razones. 

Muchas veces, el común denominador a los diversos efectos inhibidores a la libertad de expresión, en sus distintas modalidades, es un estado de derecho endeble, la aplicación diferenciada del mismo -del estado de derecho-, instituciones débiles y relaciones sociales en las que el más fuerte hace prevalecer su posición, sin importar los corchetes que imponen la ley ni tampoco, lo más importante, los límites morales y éticos en el actuar, aun cuando no es el caso de los nombramientos del servicio exterior mexicano. 

En México, se han visibilizado la designación por parte del presidente de la República de embajadores, embajadoras y cónsules generales que fueron en su momento gobernadores o gobernadora priistas.

La directiva nacional del PRI, ha señalado a través de sus redes sociales, que los servidores públicos, futuros miembros del servicio exterior mexicano, violaron sus estatutos internos y que analizaría si los expulsarían o no. 

El servicio exterior mexicano conforme a la Ley del mismo nombre depende del Ejecutivo federal y si bien es cierto, se debe preferir al personal de carrera, lo cierto es que esa ley, también contempla al personal temporal y al personal asimilado. 

Por lo que hace al personal temporal, que sería el caso de los exgobernadores y exgobernadora priistas, de acuerdo con el artículo 7 de la Ley del Servicio Exterior Mexicano, no pueden exceder del 18% del total de los diplomáticos.

Deben, además contar con el dictamen favorable de la Comisión de Personal y, solamente pueden durar en su encargo, máximo 6 años. La ley es clara en el sentido de que no se les puede considerar como personal de carrera del Servicio Exterior y que sus funciones cesan automáticamente al concluir su comisión, así como que tienen las mismas obligaciones, mientras dure su nombramiento, que el personal de carrera. 

Hay una serie de requisitos que están contemplados tanto en la ley como en su reglamento para que el personal de temporal pueda llegar a considerarse de carrera, pero lo importante en este momento, es ver por qué razón el presidente de la República está nombrando a exgobernadores priistas en estos puestos.

Quizá de los más grandes honores que puede tener cualquier nacional, es representar a su país en el extranjero, sobre todo en el cargo de embajador. 

El objetivo de todo diplomático de carrera y sueño de muchos servidores y servidoras públicas es llegar a ser cónsul o embajador o embajadora.

Poder servir a México, en una nación extranjera llevando el nombre del país en alto, representa un honor. 

Además, las y los diplomáticos deben mostrar sus mejores credenciales personales para generar buenas y sanas relaciones internacionales. 

A México, desde el extranjero, se le debe servir bajo los principios de “transversalidad, coordinación, coherencia y profesionalización de la función diplomática,… [así como] bajo los principios de transparencia y rendición de cuentas, respeto y promoción de los derechos humanos, fortalecimiento de la igualdad de género, así como neutralidad política y lealtad al Estado mexicano y apego a los principios normativos de la política exterior mexicana” como dispone el artículo 1 de la Ley del Servicio Exterior Mexicano. 

De manera que, al ser una alta distinción, cuando se ofrece el cargo para representar permanentemente al Estado mexicano frente a otras naciones, o servir a los nacionales en otros países, es muy difícil rechazarlo. Especialmente si se toma en cuenta que las personas actúan de una manera racional en función de los incentivos que se les vayan ofreciendo.   

Una de las posibles lecturas, por las que el presidente López Obrador en esta segunda mitad de su gobierno, ha ofrecido estos altos encargos a priistas, particularmente opositores, es para generar llamadas de atención en otros u otras gobernadoras que obstaculizaron en el pasado su gestión. Con este llamado, posiblemente dejarán de objetar las acciones del gobierno federal, ya sea en cuestiones de seguridad pública, reparto del presupuesto, o simplemente para minimizar las réplicas de la oposición. 

El mensaje puede ser que hay un premio a quienes permitan gobernar en los términos que pide el presidente. Si esto es adecuado o no, no es materia de este artículo, si en política, para algunos, todo se vale, tampoco lo es. 

Otra posible razón, es dividir al priismo y aplicar el lema “divide y vencerás”. El descontento en el interior de la dirigencia nacional priista y las amenazas de expulsión, lo único que hacen es fraccionar a ese partido político. Lo que deben hacer es sentirse orgullosos de que eligieron a sus gobernadores y gobernadoras para representar a México en el exterior y cerrar filas a favor de ellas y ellos. Sin embargo, también es complejo cuando el ofrecimiento de esos encargos genera por sí mismo, un efecto inhibidor a la libertad de expresión, en el resto de los gobernadores y gobernadoras de oposición. Para le presidente de la República, no obstante, puede ser una estrategia de gobernabilidad. 

Estas hipótesis, se podrían confirmar, por ejemplo, con el caso del ex gobernador priista Quirino Ordaz Coppel, quien de acuerdo con una nota de El País del 11 de septiembre de 2021, fue opositor del gobierno del presidente López Obrador. Una vez que se anunció su alto y honorable cargo diplomático, disminuyeron las críticas de las gubernaturas de la oposición.  

Además, el hecho de anunciar públicamente, con meses de anticipación las comisiones diplomáticas, como lo hace el Presidente, ponen bajo el escrutinio público todo nombramiento para que salga a la superficie cualquier actuar pasado, del futuro diplomático o diplomática. 

Este filtro de la opinión pública es quizá uno de los más fuertes de todos, porque el escrutinio público no deja margen de error, a veces de buena fe, otras, de mala fe y con intereses ocultos atrás, pero por una u otra razón todo se visibiliza. 

Por ejemplo, dentro de este escrutinio público, pueden salir a relucir desde actos de corrupción, hasta cuestiones de acoso sexual, prohibidas por la ley que, si se cometen durante el ejercicio de las funciones diplomáticas, puede llegar a fincarse responsabilidad administrativa, como lo mandata el artículo 58, fracción XV de la Ley del Servicio Exterior Mexicano, que dispone que “[i]ncurrirá en irregularidad administrativa no grave, quien en ejercicio de sus funciones como Miembro del Servicio Exterior, incumpla con alguna de las obligaciones previstas en el artículo 49 de la Ley General de Responsabilidades Administrativas, así como cuando realice actos u omisiones que constituyan cualquiera de las siguientes conductas: (…) XV. Incurrir en faltas de probidad u honradez, actos de violencia, amenazas, injurias, hostigamiento o acoso sexual y acoso laboral, de conformidad con lo establecido en la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia y demás disposiciones aplicables, y ...”, -lo que llama la atención es que la ley califica la conducta como no grave, cuando reviste la mayor de las gravedades-, como sucedió con uno de los nombramientos propuestos por el presidente de la República el 18 de enero de 2022 para la embajada en Panamá que fue acusado en la institución en la que impartía clases por sus alumnas de acoso sexual y que aparentemente fue lo que lo llevó a renunciar a la institución educativa en la que laboraba.

La importancia del escrutinio público y del tiempo en que el presidente anuncia los cargos públicos a cuando se dan, radica en esto, que todo sale. El problema puede llegar a ser, que no se respeta el principio de presunción de inocencia al que tiene derecho toda persona. 

No obstante, lo importante en esta reflexión es que quizá atrás de cada nombramiento haya una necesidad de generar a través de estos incentivos, gobernabilidad a través de disminuir los efectos de la oposición. 

De manera que, tanto para que dejen de enfrentarse los gobernadores de otros partidos políticos, como para que exista gobernabilidad, los premios para ofrecer cargos en el servicio exterior mexicano temporales son tan honrosos para cualquier nacional, que difícilmente se pueden rechazar, sin embargo, por otro lado, pueden ser una estrategia política, para que no haya oposición a nivel estatal a las políticas públicas federales sobre los temas sociales más sensibles como son las cuestiones de seguridad pública, el crecimiento económico sustentable, la inflación, las cuestiones de seguridad social -como es el acceso y abasto de medicamentos, atención médica y hospitalaria- y, las políticas públicas que garanticen el derecho a un medio ambiente sano. 

De todas maneras, si hay silencio a nivel estatal, podrían las y los gobernadores de oposición, ser tomados en cuenta para ser designados embajadores, embajadoras o cónsules y servir desde allí, a su país.

 

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