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Opinión

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Para López Obrador “el fin, justifica los medios”

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Demetrio Sodi

López Obrador habla mucho de la ética y uno de sus compromisos es no mentir, sin embargo, toda su vida ha usado cualquier medio, legal o ilegal, para lograr sus fines. Es más alumno de Maquiavelo que de Cristo, ya que este nunca dijo que se podían ignorar los mandamientos, cuando el fin lo justificase.

Fue candidato a jefe de Gobierno en el año 2000 mintiendo sobre su residencia, ya en el puesto dispuso de recursos del segundo piso para integrar un “cochinito” para sus campañas presidenciales. Para él, el uso de recursos públicos y los “préstamos” que recibieron sus hermanos, no son corrupción, ya que se justificaban para un fin mayor, llegar a la Presidencia.

En 2006 inventó un fraude electoral para mantenerse vigente en la vida política, sin importarle poner en riesgo la estabilidad del país. Ya como presidente, se ha valido de mentiras para justificar sus acciones, probablemente la más costosa, es la cancelación del aeropuerto de Texcoco.

Lo mismo hizo con las guarderías, el programa prospera, el seguro popular y los fideicomisos, entre otros, justificó su desaparición argumentando una corrupción que no ha podido comprobar. No le importó dejar sin medicinas a los niños con cáncer, quitarles apoyos a las familias más pobres, dejar sin opciones a las madres que acudían a las guarderías o abandonar a los artistas y científicos, con tal de obtener recursos para sus programas sociales.

Usó la pandemia para justificar su fracaso económico y nunca tomó medidas de fondo para evitar contagios, el resultado es que somos el cuarto país con más muertos. Con la economía y la seguridad pasa algo similar; el desempleo, la pobreza y la violencia han aumentado, pero prefiere ocultar la verdad antes que aceptar que sus programas no funcionan.

No le ha importado pasar por encima de la Constitución para que se aprueben leyes que la violan o usar a las instituciones o información confidencial, para perseguir a sus opositores. En la pasada elección no le importó violar la Constitución para apoyar a su partido y candidatos.

Simuló la rifa de un avión y varias consultas ciudadanas, para justificar decisiones o su falta de acción real contra la corrupción. Ahora pretende una consulta para la revocación de mandato, que sólo tiene por objeto movilizar a la gente a su favor para satisfacer su ego personal.

No le ha importado dividir a la población, ni descalificar con mentiras e infundios a todos sus contrincantes, para mantener su popularidad. Usa al pueblo como pretexto, cuando lo único que le ha importado siempre, es mantenerse en la vida política.

Lopez Obrador es un peligro para México y un pésimo ejemplo para la ciudadanía, en especial para los jóvenes, que tienen como ejemplo un presidente para quien “el fin, justifica los medios” y es capaz de pasar por encima de la ley, la democracia, las instituciones, la moral y la ética, para satisfacer sus ambiciones personales.

Demetrio Sodi

Ciudadano interesado en las soluciones para el país y la Ciudad de México. Político mexicano, ha sido diputado federal (1988-1991), senador (2000-2006) y jefe delegacional de Miguel Hidalgo (2009-2012)

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