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Órganos garantes de transparencia y rendición de cuentas: instrumento de gobernanza
La transparencia exige voluntad política, gobernanza acertada y un marco legal apropiado.
El 28 de septiembre se celebra el Día Internacional del Derecho de Acceso Universal a la Información, declarado por la UNESCO en el 2002, para impulsar y fomentar este derecho humano a saber, un derecho que se vincula intensamente con la libertad de expresión y con la transparencia, la rendición de cuentas y la protección de datos personales.
En el INAI se ha venido celebrando esta fecha anualmente con la organización de conferencias y páneles en el marco de la Semana Nacional de Transparencia, en los cuales, como se vio del 3 al 5 de octubre, participaron más de 30 prestigiados académicos, funcionarios públicos e integrantes de la sociedad civil; todos ellos expertos en los temas en transparencia y rendición de cuentas. Se abordaron temas como igualdad de género, archivos, sistemas de anticorrupción, gobierno abierto, fortalecimiento del federalismo y transparencia en las políticas públicas.
La importancia de estos programas estriba en el resultado del análisis, la crítica y la misma reflexión que genera el intercambio de experiencias, ideas y conocimientos hechos con objetividad y expresados respetuosamente. Podemos asegurar que se acrecentó el interés ante el próximo cambio de administración pública federal que ocurre en circunstancias inéditas en el país, por lo menos a nivel federal. Se ha creado un contexto sui géneris ante la alternancia política que ocurre después de que tras 12 años de gobiernos del PAN, seguido por el regreso del PRI, éste entregara el poder a un nuevo gobierno proveniente de un muy joven partido político como es Morena, por cierto integrado con políticos de larga carrera, exmilitantes prácticamente de todos los partidos y que llega con gran empoderamiento por la intensa y prolongada campaña a la que se suma el cansancio de la sociedad por grandes errores en la función pública, extrema violencia y prácticas que suponen acontecimientos graves de corrupción e impunidad que reflejan más opacidad que transparencia.
La realidad es que México inicia una etapa contrastante; los mexicanos estamos experimentando un cambio político muy anunciado que se concretará en los siguientes años pero que por lo pronto ofrece un escenario atípico respecto de la transición entre las administraciones. Nunca antes un candidato presidencial, o un presidente electo, había anunciado la conformación de su gabinete con tanta anticipación como ahora; ni se habían girado instrucciones por los futuros funcionarios como ha ocurrido en los terrenos del Conacyt.
Pensemos que esta apertura podría significar el prólogo de un gobierno abierto, de una amplia y fructífera política de información proactiva que desde ahora se impulsa por los institutos de transparencia, nacional y locales, y que en la medida en que se honre dicho valor la democracia en México habrá de solidificarse.
De ahí que los órganos de transparencia sean excelente mancuerna con la nueva tónica política. Ahora bien, la transparencia por sí sola no representa alcances positivos; exige voluntad política, gobernanza acertada y un marco legal apropiado pero sobre todo viable. Por ello, durante esta Semana Nacional de Transparencia el INAI invitó a integrantes del equipo de transición del presidente electo para conocer el trazo de las nuevas políticas públicas y el rol que jugarán los derechos de acceso a la información, a la rendición de cuentas y a la protección de datos personales.
Quienes estamos encargados de la tutela de estos derechos humanos apostamos a que la transversalidad guie las decisiones gubernamentales. El ejercicio de la transparencia constituye un mecanismo de fortalecimiento para los actos de autoridad y los órganos garantes, como el INAI, se constituyen en los primeros eslabones de la cadena de anticorrupción que igualmente abren el camino a la confiabilidad.
La transparencia y la rendición de cuentas, así como los órganos que tutelan estos derechos, están desde luego a la orden de toda la sociedad mexicana.