Ya habiendo pasado la jornada electoral, debemos no perder de vista los objetivos pendientes, y en materia de salud uno fundamental que el actual Gobierno puso sobre la mesa es la atención médica y medicamentos gratuitos para todos. Fue una promesa que desde sus primeros días de Gobierno el presidente López Obrador reafirmó. Es muy relevante no dejarlo en el discurso, y que se diga cómo se cumplirá.

Ya es hora de que este Gobierno nos explique cómo va a operar su nuevo Sistema de Salud para el Bienestar. La 4T desapareció al Seguro Popular con el argumento de que no funcionaba. Nos prometió que su nuevo esquema, con el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), iba a ser mucho mejor y con mayor cobertura para todos. ¿Cómo le va a hacer? Nos debe aún la estructura para ese nuevo sistema público de salud.

Por lo pronto, resolver urgentemente el grave desabasto.

Se espera que esta semana la UNOPS reporte finalmente con detalle los resultados de la compra consolidada para cubrir las necesidades de medicamentos y demás insumos durante el segundo semestre. Va demasiado retrasada pues estamos en junio, pero sí urge conocer lo que se consiguió. Y no sólo los ahorros, sí importantes, pero sobre todo que las cantidades adquiridas sean suficientes para resolver el desabasto arrastrado desde hace más de dos años.

Asimismo, deben definirse ya con claridad las reglas y el terreno de juego para esa mayor cobertura de pacientes con medicamenos gratuitos para todos como fue la promesa.

Y hablando de la promesa de gratuidad, el Gobierno le debe a los pacientes normas regulatorias imprescindibles para que el Insabi pueda funcionar como lo ordena la ley.

¿Dónde estamos atorados en ese camino de dar medicamentos gratuitos para todos los mexicanos? Recurrimos a una especialista para tratar de entender las cosas.

La doctora Lourdes Motta, abogada y maestra en ciencias y especializada en economía y políticas de salud, nos explica que hay pasos pendientes importantes derivados de los transitorios de la reforma a la Ley General de Salud (LGS) con la cual se desapareció al Seguro Popular y se dio vida al Insabi.

Es decir, con las reformas a dicha ley nos dijeron el qué, quién, cuándo y dónde. Pero lo más importante, los cómos, nos los siguen debiendo, y esos deben quedar bien detallados en los reglamentos.

En particular está pendiente modificar el reglamento de la Secretaría de Salud, encaminado a que la dependencia se quede solamente con la parte de la rectoría, y pase al Insabi todo lo relacionado con prestación de servicios médicos que aún tiene.

Pero otro pendiente -más importante aún- es el Reglamento de la LGS en Materia de Prestacion Gratuita de Servicios de Salud y Medicamentos Asociados.

La especialista nos detalla que este reglamento es clave porque con él se deberían resolver todas las dudas acerca de cómo va a empezar a darse el acceso gratuito a la salud y a todos los medicamentos. En el artículo 4o de la Constitución -que por cierto, extrañamente fue reformado a posteriori de la aprobación de la LGS- se precisó que la extensión a la cobertura en salud será gradual. Entendido, pero entonces el Sector Salud requiere el reglamento mencionado para saber por dónde empezar.

El Legislativo dio 180 días de plazo para expedir ambos reglamentos; ya pasaron dos años y es hora de que no se han emitido.

Como parte de ello es vital que ya se actualice las rutas para la cobertura de enfermedades que causan gastos catastróficos. Esto le toca al Consejo de Salubridad General; debe armonizar todas las disposiciones relacionadas con el extinto Fondo de Protección contra Gastos Catastróficos pues todo está detenido ya que sigue operando con la normativa atrasada.

CIDE, por primera vez invitado por el CSG

Algo muy positivo y que llamó la atencion en la última sesión del Consejo de Salubridad General donde se presentó el plan para la estrategia hacia una política nacional farmacéutica, es que entre las instituciones académicas convocadas estuvo el Centro de Investigación y Docencia Económica, el CIDE. Al mismo director del CIDE, el doctor Sergio López-Ayón, le cayó de sorpresa la invitación, y ahí estuvo presente. Fue la primera vez que la autoridad rectora del Fector Salud lo considera dentro de las instituciones académicas públicas del país, y es un gran indicio porque, en efecto, el CIDE -al igual que la UNAM y el IPN o el Colegio de México- es una universidad pública de alto nivel, pero específicamente es la que tiene economistas de la salud, aparte del INSP que dirige el doctor Juan Rivera. Muy importante que el CIDE también colabore en el diseño de políticas de un sector productivo que la pandemia nos ha confirmado que es vital como es el farmacéutico, el cual, cabe aclarar, incluye más allá de medicamentos, sino también todo lo relativo a insumos de salud como dispositivos médicos, incluido equipo y tecnología la amplia gama de salud digital.

Revisarán pasos para acabar con la pandemia de VIH

La AMIIF en su tamiz informativo semanal ayer 6 de junio, nos recordó que en la Reunión de Alto Nivel de las Naciones Unidas (ONU) sobre VIH y SIDA, que tendrá lugar del 8 al 10 de junio, se revisarán 10 recomendaciones clave que forman parte del informe del Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, quien señala que si todos los países se comprometen a poner en marcha dichos lineamientos, pondremos fin a la pandemia de SIDA de aquí a 2030.

Estas recomendaciones incluyen: abordar las desigualdades y llegar a todas las personas que viven con VIH o que corren el riesgo de infectarse, para reducir las nuevas infecciones anuales a menos de 370,000 y las muertes anuales relacionadas con el SIDA a menos de 250,000 para 2025; dar prioridad a la prevención del VIH para garantizar que el 95% de las personas en riesgo de infectarse tengan acceso a opciones eficaces de prevención para 2025; y eliminar las nuevas infecciones por VIH entre los niños. El informe también subraya la importancia de abordar los factores sociales y estructurales que perpetúan las desigualdades, así como la atención integral a comunidades vulnerables y marginadas.

Y es que si bien la pandemia por covid-19 ocasionó contratiempos adicionales, no debe ser una excusa para frenar los esfuerzos y los progresos alcanzados.

Ojalá que el Insabi no olvide que México es parte de este compromiso mundial, y que tener los antiretrovirales garantizados para todo el 2021 es un aspecto fundamental para evitar descontrol del VIH en el país.

maribel.coronel@eleconomista.mx

@maribelrcoronel

Maribel Ramírez Coronel

Periodista en temas de economía y salud

Salud y Negocios

Comunicadora especializada en salud pública y en industria de la salud. Cursando la maestria en Administración en Sistemas de Salud en FCA de la UNAM.

Fundadora en 2004 de www.Plenilunia.com, concepto sobre salud femenina. Me apasiona investigar y reportar sobre salud, innovación, la industria relacionada a la ciencia, y encontrarle el enfoque de negocios con objetividad a cada tema.

Lee más de este autor