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Las cantinfleadas de Marcelo
Cantinflas asistió a la ONU en 1966 bajo el entorno de la guerra fría. Al menos así lo explica la película Su excelencia. Cantinflas dijo: “Insisto que hablo de procedimientos y no de ideas ni de doctrinas. Para mí todas las ideas son respetables, aunque sean ideítas o ideotas”.
La imagen de la película viene a la cabeza al leer la entrevista que le hace La Jornada al secretario de Relaciones Exteriores Marcelo Ebrard, y también el texto que el secretario firma en Excélsior.
Marcelo Ebrard aseguraba el pasado martes que “el tema de la cumbre será Cuba y el bloqueo (…) Cuba es un tema sustantivo y lo va a ser en toda la cumbre”.
Sobre la represión de Díaz-Canel a cubanos el pasado julio, Ebrard no dijo nada, pero sí lo hace sobre “un sufrimiento indescriptible para la gente” por “el bloqueo a Cuba”.
El miércoles en la noche, Joe Biden y Kamala Harris no hablaron sobre Cuba.
El presidente peruano Pedro Castillo habló sobre corrupción. No mencionó el embargo a Cuba.
Ayer, en la sesión plenaria, el presidente de Paraguay Mario Abdo desplegó el mejor discurso de la tarde por abordar temas de la realidad: crimen organizado (habló sobre el asesinato en Colombia del fiscal paraguayo Marcelo Pecci), democracia (como único sistema político que debe prevalecer) y cambio climático. No habló de Cuba.
Laurentino Cortizo, de Panamá, tampoco habló de Cuba.
Sí hablaron de Cuba Alberto Fernández (Argentina) y Johnny Briceño (Belice).
Fernández se ha dejado mimetizar por la visión dogmática del presidente López Obrador: pide la salida de Luis Almagro de la OEA porque actúa como “gendarme que facilitó el golpe de Estado en Bolivia”. El presidente argentino criticó a Biden por no haber invitado a Maduro, Díaz-Canel y Ortega.
Pero no, Cuba no fue el tema de la Cumbre como lo dijo Ebrard a La Jornada.
En Excélsior, Ebrard firma un texto cuya cabeza es: “América para todos o la Doctrina López Obrador”.
La descripción obedece a la naturaleza de realismo mágico. “El presidente (López Obrador) defiende la no intervención”. Preguntemos a Colombia, Perú, España, Panamá, Estados Unidos, Austria y el Parlamento Europeo (27 países), si opinan lo mismo.
Ebrard hace suya la idea de AMLO de crear un mecanismo similar a la Unión Europea en América Latina y el Caribe. Sería AMLO el primero en negarse a entregar soberanía a un conjunto de instituciones. Ojalá ocurriera, pero es absurdo. Ningún presidente de la región, ni siquiera su amigo Alberto Fernández, ha apoyado la idea de AMLO. Si existiera, Cuba, Nicaragua y Venezuela no podrían pertenecer a ella porque no tienen sistemas democráticos.
Las cantinfladas de Marcelo forman parte de una agenda que no asimila los problemas de 2022. “La Doctrina López Obrador” es una cantinfleada ridícula, pero provoca risa.
@faustopretelin

