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Museo del Prado viaja para conocer a su público mexicano
En el marco del Día Internacional de los Museos, la historiadora de arte Paloma Málaga Shaw, integrante del Centro de Estudios, obsequió una demostración del vínculo emocional que el Prado ha construido con públicos internacionales a través de las plataformas digitales.

La historiadora Paloma Málaga, del Centro de Estudios del Museo del Prado, ofreció una conferencia magistral en el Centro Cultural de España en México.
La historiadora del arte española Paloma Málaga Shaw llegó a la Ciudad de México acompañada de una familiaridad extraña para alguien que trabaja a miles de kilómetros de distancia.
La presencia en este país de la integrante del Centro de Estudios del Museo del Prado fue una respuesta ante la demanda de un público mexicano que es uno de los más cuantiosos en cada una de las transmisiones del exitoso programa “Los directos del Prado”.
Vino al país para ofrecer su conferencia “Las colecciones del Museo del Prado”, efectuada la tarde de este lunes en el Centro Cultural de España en México (CCEMx), que se enmarca en la visita que profesionales de este afamado recinto realizarán en México durante mayo, con el objetivo de compartir experiencias y metodologías de trabajo desarrolladas en el que es conocido como uno de los recintos museísticos más relevantes del mundo.
Fue la primera vez que charló verdaderamente en directo con el público mexicano, pero parecía un acercamiento mucho más familiar, porque la gran mayoría de los asistentes ya estaba acostumbrada al tono de su voz, a las pausas y también a sus entusiasmos. Y es que, junto con ella, a lo largo de los años, la audiencia mexicana, desde la comodidad de su hogar, pudo hurgar en la colección del Museo del Prado, que, a decir de Málaga Shaw, quizás no es el acervo de arte más grande pero sí el que tiene la mayor cantidad de obras maestras en el mundo, lo cual no es decir poca cosa.
Tantas genialidades reunidas
“Qué mejor celebración que el Día Internacional de los Museos estar compartiendo con todos nuestros seguidores, gente que solamente nos transmite cariño”, dijo la integrante del Centro de Estudios del Prado y adelantó que estaba a punto de compartir descripciones y curiosidades, acompañada por diapositivas, de una selección de algunas de las piezas más emblemáticas del museo madrileño y de la historia universal del arte.
Entre las obras seleccionadas para su charla apareció “El jardín de las delicias” (El Bosco, 1490-1500), que Málaga Shaw describió como una pintura “absolutamente inexplicable” para su tiempo. La especialista subrayó la capacidad imaginativa del pintor neerlandés para crear criaturas fantásticas y paisajes imposibles hacia 1500, pese a que apenas existía información sobre otras tierras, otras posibilidades de criaturas y paisajes. “Es increíble cómo un señor en 1500, sin haber viajado y prácticamente sin acceso a libros, puede pintar cosas tan surrealistas o tan modernas”, comentó.
Otra de las piezas centrales fue “Las meninas” (Velázquez,1656), que la historiadora definió como “la joya de la corona” y como “una instantánea fotográfica” adelantada a su época. Explicó que en ella Velázquez supo construir profundidad a través de luces, sombras y desenfoques visuales, además de incluir en la escena a bufones, sirvientes y animales junto a la familia real. “Velázquez no estaba conforme con seguir la tradición”, afirmó.
La conferencia también dedicó un momento especial al diálogo artístico entre Tiziano y Rubens. Málaga Shaw mostró las versiones de Adán y Eva realizadas por ambos pintores y explicó cómo el pintor flamenco estudió y copió las obras del italiano durante su estancia en España, al grado de pintar exactamente la misma composición, pero, indicó: “Rubens intenta superar a Tiziano”. Tener ambas obras bajo resguardo, subrayó, es una de los privilegios que solamente recintos como el Museo del Prado pueden tener.
Hacia el final del recorrido visual, entre las diapositivas apareció el arte de Francisco de Goya, figura capital del museo madrileño. La historiadora se detuvo especialmente en las llamadas “Pinturas negras”, particularmente en obras como “Saturno devorando a su hijo”, realizadas durante los últimos años del pintor español.
“Uno se pregunta en qué estado mental te tienes que encontrar para pintar esto en el comedor y en el salón de tu casa”, dijo sobre las escenas oscuras que Goya realizó directamente sobre los muros de la Quinta del Sordo hacia el final de su vida octogenaria.
Más que una clase de historia del arte, la conferencia funcionó como una demostración del vínculo emocional que el Prado ha construido con públicos internacionales a través de las plataformas digitales. Durante casi dos horas, Málaga Shaw convirtió detalles mínimos —una lágrima pintada por Rogier van der Weyden, el brillo de una armadura de Tiziano o los gestos de los personajes de Velázquez— en puertas de entrada hacia siglos de historia europea.
La tarde de este martes, a las 18:30 horas, el Colegio de San Ildefonso será sede del Encuentro El Museo del Prado en México, donde la historiadora Málaga Shaw, y el jefe de Comunicación Digital del Museo del Prado, Javier Sainz de los Terreros, tendrán un acercamiento con su público digital mexicano.
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