Después del fracaso estrepitoso de la economía comunista, las fuerzas mundiales de la izquierda intentaron salvar el concepto de un enfoque alternativo frente a la economía de mercado por medio de la propuesta de economía populista.

Cabe destacar la coincidencia histórica entre la caída del Muro de Berlín hace 30 años y el derrocamiento de Evo Morales de la Presidencia de Bolivia, después de 14 años de aferrarse al poder en esa nación hermana del continente.

Evo Morales hizo hasta lo imposible por mantenerse en el poder, mediante un fraude electoral flagrante que el pueblo boliviano se empeñó en repudiar de manera enfática. Los comunistas de la Unión Soviética y de la Alemania Oriental estaban también dispuestos a mantener contra viento y marea la llamada Guerra Fría y la rivalidad del sistema de economía planificada en contra de la economía de mercado que se seguía en los países del Occidente. Pero la continuación de ese enfrentamiento hizo imposible la inviabilidad e improductividad  sin solución que mostró siempre el esquema de economía estatizada.

Si se me pidiera la explicación en una nuez de las razones por las cuales, junto con el Muro de Berlín, cayó derrotada, en knock out irreversible, la economía comunista frente al odiado capitalismo diré simplemente que no tomaba en cuenta los incentivos de los agentes económicos; es decir, de los ciudadanos que participan en el proceso productivo. La improductividad derivaba de la falta de incentivos para la acumulación de capital, la innovación y la eficiencia.

Después del fracaso estrepitoso de la economía comunista, las fuerzas mundiales de la izquierda intentaron salvar el concepto de un enfoque alternativo frente a la economía de mercado por medio de la propuesta de economía populista. Un modelo ecléctico en el cual predominaba —como se intentó en la Venezuela bolivariana— hacer funcionar a una economía intervenida por el gobierno, muy estatizada y dirigida. El desastre es de todos conocido en la muy sufrida patria de Bolívar.

¿Por qué el modelo de economía populista ha resultado tan disfuncional? Una de las principales razones es su sesgo inflacionario. A los economistas de ese enfoque les encanta generar un gran déficit fiscal financiado con emisión de dinero por el banco central. De ahí su obsesión por quitar del camino a un banco central autónomo. Y una de las consecuencias funestas de la inflación es que los salarios no podían crecer en su poder adquisitivo, además de que llevaba a la quiebra a miles de pequeñas empresas de las cuales vivían familias de la clase media. Un fracaso.

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Bruno Donatello

Columnista

Debate Económico