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La Comer, un año de pesadilla
Comercial Mexicana cumplió antier un año del inicio de la crisis de los derivados, sin poder reestructurar su multimillonaria deuda.
Aunque la empresa y algunos de sus acreedores aseguran que ya están muy cerca, lo cierto es que todavía no se concreta la reestructura de la abultada deuda de esta cadena comercial.
Esta semana, La Comer presenta a tenedores de bonos (bond holders) de Estados Unidos la contrapropuesta de reestructura de 400 millones de dólares.
La semana pasada y esta han estado trabajando sobre la hoja de términos o acuerdo de reestructura con todos los acreedores, salvo Banorte.
Los momios están divididos entre quienes creen que muy pronto se concretará la reestructura y los que piensan que podría prolongarse la negociación.
Hasta ahora, La Comer -presidida por Guillermo González Nova y Carlos González Zabalegui- sólo ha logrado un acuerdo con los tenedores de Certificados Bursátiles (Cebures) por 1,500 millones de dólares.
Siguen pendientes los acuerdos con los acreedores bancarios tradicionales, tenedores de bonos y tenedores de derivados.
Las negociaciones no son fáciles, en la medida en que los bancos podrían perder hasta 40% de las cantidades que pretenden cobrar a la cadena de tiendas comerciales.
Sin embargo, el lado positivo es que la posibilidad de una ruptura de las negociaciones ha disminuido; aunque no ha desaparecido totalmente.
En el escenario optimista, los analistas -entre ellos los de Accival-Banamex- proyectan que Comercial Mexicana alcance un acuerdo de reestructura sobre una deuda final de 1,535 millones de dólares.
Hasta ahora, según versiones extraoficiales, los acreedores de derivados cambiarios han acordado reducir el monto original exigido por 2,300 millones de dólares a 1,800 millones. Este monto está en negociación y podría ajustarse a la propuesta de La Comer de pactar una deuda sustentable de 1,535 millones.
El resto de los acreedores han reservado la información de las negociaciones y no se conocen los detalles.
Por su parte, la Comercial Mexicana no ha descartado buscar nuevamente entrar a Concurso Mercantil para homologar las propuestas y los procesos, una vez que tenga el consentimiento de la mayoría de los acreedores.
Y en el escenario pesimista, que pondría un marcado acento de riesgo sobre la Comercial Mexicana, es que continúen extendiéndose las negociaciones y que el monto de reestructura sea sustancialmente mayor a los 1,535 millones de dólares.
En este último caso se presionaría negativamente el precio de la acción y magnificaría la desventaja de La Comer frente a sus principales competidores.
Sin embargo, sea cual sea el escenario que se cumpla, la principal interrogante que se cierne sobre la operación de Comercial Mexicana es el financiamiento para impulsar su crecimiento futuro.
O sea que la suerte del pelícano todavía está en el aire. Al tiempo.?
Televisa no está obligada a regalar su contenido
El zar antimonopolios, Eduardo Pérez Motta, sostiene que la Comisión Federal de Competencia (CFC) no tiene evidencia de que Televisa, de Emilio Azcárraga Jean, incumpla sus obligaciones.
En medio del refuego verbal que se ha registrado entre Dish (en el que están aliados MVS de Joaquín Vargas y Echostar) y Televisa, en el que la primera acusa a la segunda de negarle sus contenidos, el Presidente de la CFC sostuvo que Televisa no está obligada a dar gratis sus contenidos de televisión abierta a los sistemas de TV de paga.
La obligación de Televisa -puntualizó el Presidente de la CFC en una entrevista- es ofrecerlos a los operadores que se los soliciten y de manera no discriminatoria.?
Cuentos veras
Santander Serfín, encabezado por Marcos Martínez, también tendrá un contrato de corresponsalía bancaria con Telecomm-Telégrafos. Santander se apunta en la lista, luego de que Banorte, que dirige Alejandro Valenzuela, anunció recientemente un acuerdo similar.
Aseguran entre los banqueros que la cadena Oxxo firmará con el español BBVA-Bancomer, pero también lo hará con otros bancos porque las cadenas comerciales no están obligadas a la exclusividad.
La liquidación de Luz y Fuerza del Centro permitirá generar una disponibilidad de 18,000 millones de pesos o poco menos, en un plazo de tres meses. ¿Por qué? Porque el paquete económico prevé un subsidio de 30,000 millones de pesos, de los cuales se usarán alrededor de 12,000 millones para el pago de jubilaciones. Y el resto será decisión del Congreso de la Unión para qué destinarlos.
Es decir, se liquida LFC y se mantiene en operación con menos de 8,000 trabajadores de los 44,000 que laboraban ahí y además se logran economías presupuestales. Increíble, ¿no?
Dicen los conocedores que la Comisión Nacional Bancaria y de Valores que preside Guillermo Babatz no tiene mucho que investigar en el caso del supuesto enriquecimiento de algunos inversionistas, en virtud del uso de información privilegiada en torno de la todavía no concretada alianza de la Bolsa Mexicana de Valores y la Bolsa de Chicago.
En realidad, aseguran, no hubo grandes operaciones y si alguien tuvo la oportunidad de beneficiarse, en realidad no se hizo más rico. Los operadores que se mencionan insistentemente son: GBM, UBS y Santander. A ver.?