El sistema eléctrico nacional demanda una considerable cantidad de recursos naturales no renovables que generan importantes cantidades de gases contaminantes

En los últimos años, se ha buscado el desarrollo de la sustentabilidad energética con el fin de incluir al medio ambiente como uno de los elementos de competencia que contribuyan al desarrollo económico y social del país. De ahí que exista un claro compromiso, derivado de la reforma energética (2013) de prever el incremento gradual de la participación de las energías renovables en la industria eléctrica, para cumplir así con las metas establecidas en materia de generación de energías limpias y de reducción de emisiones.

México está comprometido con el cumplimiento de las metas de mitigación establecidas en la Ley de Aprovechamiento de las Energías Renovables y el Financiamiento de la Transición Energética donde se señala que el sector eléctrico debe transformarse para que, al 2024, un máximo de 65% de la electricidad provenga de combustibles fósiles. Esta meta se ratifica en la Ley General de Cambio Climático, que estipula que 35% de la generación eléctrica debe provenir de energías limpias para ese mismo año.

De acuerdo con la Sener, el 2015 fue un año trascendental para el desarrollo de las energías renovables a nivel mundial; en muchos países se ha dado un sustancial incremento de la capacidad instalada con fuentes renovables, como consecuencia del aumento de la rentabilidad en este tipo de tecnologías; de hecho durante la XXI Conferencia de las Partes en París, Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el cambio climático, 195 países acordaron limitar el calentamiento global por debajo de los 2 grados centígrados a través de instrumentos precisos como el de acelerar el uso de las energías renovables e incrementar los mecanismos de eficiencia energética.

Según cifras del 2016, la International Renewable Energy Agency señala que a nivel mundial la capacidad instalada con energías renovables en el 2015 fue de 503.8 GW, donde las regiones con mayor participación de energías renovables fueron Asia con 39.7% y Europa con 25.1% del total mundial, mientras que la región con menor participación fue Centroamérica y el Caribe con 0.6 por ciento. Por tipo de tecnología, la energía hidráulica concentro 61.5% del total de capacidad mundial, seguido de la energía eólica con 21.2%, energía solar con 11.4%, 5.2% bioenergía y el restante 0.7% se atribuye a tecnologías con energía geotérmica y marina.

En las siguientes tres partes de esta colaboración, comentaré para usted las oportunidades que existen en América latina y en México para contribuir al desarrollo de energías limpia, y cómo FIRA, entidad de fomento originada en el Banco de México, impulsa el financiamiento de generación de energías renovables en los sectores agroalimentario, forestal y medio rural de México.

*José Luis Herrera Durán es especialista de la Subdirección Regional de Promoción de Negocios de FIRA en el Norte de México.

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