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¿Fracaso olímpico?
El capricho de los directivos y la falta de apoyo provocan éxodos de atletas y entrenadores hacia otros países...
Se apagó la llama olímpica de Tokio 2020, los resultados de la delegación mexicana no fueron los esperados, se lograron cuatro medallas de bronce.
Si bien es cierto que hubo una disminución en el número de medallas con relación a dos ciclos olímpicos anteriores (Londres 2012, ocho medallas y Río de Janeiro 2014, con cinco) y se consiguieron menos de las 10 medallas pronosticadas por la Comisión Nacional del Deporte (Conade), las cuatro medallas olímpicas ganadas en Tokio 2021, ubican a la delegación mexicana en nuestro rendimiento promedio como país.
México, sólo es un animador de la justa olímpica, en muy pocos deportes existen posibilidades reales de lograr medalla.
Algunos detractores de Andrés Manuel López Obrador pretenden culpar a su gobierno de lo que consideran un fracaso olímpico y le quieren colgar el milagro a la titular de la Conade, Ana Gabriela Guevara.
AMLO y sus voceros como en todos los temas públicos hacen declaraciones insostenibles, como el reconocer los cuartos lugares y los diplomas, algo que suena por demás descabellado, así como lo es la 4T.
Desde luego que loable que nuestros atletas logren estar entre los ocho primeros lugares en una olimpiada, sin embargo, sólo los tres primeros pasarán a la historia.
Tokio 2020 no es un fracaso, es la realidad del deporte mexicano, querido lector no es derrotismo, es cierto muchas cosas se pueden mejorar, por ejemplo, la estructura del deporte mexicano: el Comité Olímpico Mexicano y las Federaciones Deportivas Mexicanas, se han convertido en verdaderas cuevas de bandidos, con dirigencias que se reeligen a placer.
Valdría la pena que don Andrés Manuel, que le gusta meterse en todo, revisara las federaciones deportivas de la mano de Santiago Nieto para ver si manda a más de uno a chirona, hay historias de terror de atletas que caen de la gracia de los dirigentes y que sufren de acoso deportivo.
El capricho de los directivos y la falta de apoyo provocan éxodos de atletas y entrenadores hacia otros países, el Taekwondo, tiro con arco y los clavados, son prueba de ello. De por si son pocos los atletas y entrenadores de alto rendimiento y luego los corren, así pues, no.
En fin, las cuatro medallas de bronce logradas en Tokio nos parecen pocas, pero mientras no cambien las estructuras deportivas, seguiremos viendo pasar juegos olímpicos con el mismo rendimiento.
Querido lector, los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 fueron espectaculares, serán recordados como los juegos de la solidaridad humana y la pandemia. Hasta la próxima.
Twitter: @ErosalesA

