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Fin al box de sombra de AMLO con Estados Unidos, tras visita de Kamala
El interrogatorio que le hiciera la entonces senadora Kamala Harris al fiscal general Jeff Sessions, el 13 de junio de 2017, catapultó la imagen de la demócrata en arenas mediáticas bajo un entorno de distensión. Elemento determinante para ganar popularidad en esta época: Stephen Colbert, Samantha Bee y otros personajes de programas nocturnos asimilaron y tradujeron con su lenguaje el paso de Harris en el Senado.
Jason Miller, entregado a Trump desde las pantallas de CNN, acusó a Kamala Harris de ponerse “histérica” durante el interrogatorio a Sessions, a lo que Colbert opinó: “¿De verdad? Si alguien estaba histérico quizá fuera el anciano que decía que le estaba asustando con sus preguntas”, mencionó Colbert.
El interrogatorio de Harris al fiscal tuvo como eje central el tema de la migración. “No recuerdo”, dijo en varias ocasiones Sessions tratando de sortear las preguntas de Kamala Harris.
“No me presione, no puedo responder tan rápido, balbuceó el fiscal, escribe Dan Morain en su libro Kamala Harris (Rocaeditorial).
Los colaboradores de Harris saben que durante sus interacciones con políticos de la oposición logra descolocarlos como le ocurrió a Sessions. “Me pone nervioso”, insistió Sessions.
Kamala siguió adelante con el interrogatorio exigiendo a Sessions que respondiera de manera precisa sobre las leyes o normas a las que se acogía para decir que no podía hablar de asuntos de importancia esencial ni compartir determinado tipo de documentos con el comité de Inteligencia del que Harris formaba parte.
Sessions respondió: “No soy capaz de responder a esa pregunta”.
Pero Harris continuó: “Esa es la táctica en la que se basa. ¿No ha consultado a sus asesores sobre cuál sería la mejor opción para evitar responder a la mayoría de las preguntas que se han planteado?”
Kamala Harris vendrá a México a reanimar la relación entre los dos países luego de varias sesiones de box de sombra realizadas desde Palacio Nacional; inaugura de manera formal el periodo de Biden capítulo México; centra el tema de la migración en la región, pero lo vincula con el de corrupción; requiere que México agregue contenidos políticos con el Triángulo Norte de Centroamérica (Guatemala, El Salvador y Honduras) para que pueda tener vida los proyectos de ayuda de parte de Estados Unidos y, con sus oficios de fiscal de California, le recordará al presidente AMLO que el T-MEC es una especie de Constitución compartida por tres países por lo que tiene que respetar lo que él firmó.
Se acabaron los días soleados de Kushner y Videgaray. Sin rigor diplomático, la relación terminó con el premio Águila Azteca para el yerno de Trump en manos de Videgaray, en agradecimiento por su “bondadoso” trabajo. Su mayor experiencia de Kushner con la diplomacia fue el haber platicado con Kissinger. No más.
El gobierno de Trump, con el sello de QAnon, le aseguró al presidente AMLO la ruta libre para su 4T. Y lo aseguró el día en que Mike Pompeo celebró la entrega, de parte del gobierno electo, del programa “Quédate en México”, es decir, en noviembre de 2018.
Así inició la luna de miel entre Trump y AMLO.
La agenda de Biden trastoca a los objetivos de la 4T, empezando por la famosa soberanía energética.
Desde la campaña, Biden prometió deconstruir las políticas públicas más salvajes, por xenófobas, de Donald Trump. Una semana antes de la visita de Kamala Harris a México, sepultó el programa con naturaleza de tercer país seguro, “Quédate en México”.
Sin la retórica electoral de AMLO, desde mañana quedará mucho más claro el tipo de relación que tendrá con la administración Biden.
Por lo pronto, fin a las sesiones de box de sombra.
@faustopretelin

