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FIFA, la porra te saluda
Comenzó, más o menos, hace una década, no puedo precisar la fecha. Lo que sí estoy seguro es que su primer escenario fue el Estadio Jalisco y que correspondió a la porra del Atlas su creación e impulso. Al despejar el portero del equipo contrario le gritaron: Puto . La televisión -se hubiera visto muy chafa quitar el sonido cuando el público gritaba la palabra de marras- popularizó, sin proponérselo, el adjetivo en todo el país. La afición de los equipos locales de todo México consideró la invención atlista merecedora de ser imitada y comenzaron a gritarle puuuutooo , al portero visitante al realizar cualquier saque de meta. El vocerío fue -digamos- enriquecido, o sufrió una anexión al incorporarle un susurro de eeeeeeeeeh , moviendo las manos -o la mano los que en la otra sostienen la chela- que va en crescendo hasta romper con el alarido: puuutooo .
Sin mojarse, sacar visa o pagarle a un pollero, la exclamación cruzó la frontera norte. Millones de paisanos avecindados en Estados Unidos adoptaron la alocución escuchada y vista en la tele. Morían de ganas por ponerla en práctica en los partidos amistosos que con frecuencia jugó la verde en las tierras del Tío Sam. Así lo hicieron.
En el Mundial de Sudáfrica 2010, los mexicanos que viajaron para animar a nuestra selección -no creo que pertenecieran a la mal educada, incorrecta y grosera clase popular- usaron la expresión.
Así llegó la copa del mundo Brasil 2014, y he aquí que los mexicanos fueron fieles al enunciado ya convertido en tradición y lo usaron con tal fuerza y personalidad que los brasileños y, al parecer, los costarricenses lo imitaron. Entonces un acusica, de los que nunca faltan, fue a decirle a la FIFA que el Diccionario de la Real Academia Española define, en su cuarta acepción, la palabra puto -y no puuutooo , como se usa- como hombre que tiene concúbito con persona de su sexo . La FIFA, que sólo piensa crematísticamente, vio en ello la oportunidad de hacerse de unas monedas más y amenazó con castigar a la Federación Mexicana de Futbol con una multa por el grito homofóbico.
De la FIFA no debe extrañar nada que tenga como afán ganar dinero. A mí lo que me extraña es que algunos mexicanos se hayan solidarizado con la medida de la Madame de Zúrich a la que le interesa más la plata que el futbol y las buenas costumbres.
Me pregunto: ¿Por qué no cuando comenzó a popularizarse el grito, o en el momento en que éste cruzo la frontera norte, o al hacerse internacional en su debut en copa del mundo del 2010, nadie, ni las organizaciones que defienden la diversidad sexual, ni las damas vicentinas, ni las de la vela perpetua, ni la Federación Mexicana de Futbol, ni los columnistas serios -afortunadamente no todos han satanizado el enunciado-, ni los cronistas deportivos que ahora se sonrojan cuando escuchan a nuestros homofóbicos compatriotas gritar, llamaron la atención de los gritones e iniciaron un movimiento para erradicar de los estadios el concepto?
SEMÁNTICA Y CONTEXTO
Escribo lo que usted lee antes del juego México-Croacia no me lo puedo perder. Así que no sé la forma en que reaccionaron los mexicanos que están en Brasil ante la amenaza de la FIFA. A lo mejor el puuutooo suena con más fuerza que nunca. O tal vez sea sustituido por el acrónimo FIFA o por el apellido Blatter.
En su acepción original, la semántica es el estudio del sentido de las palabras. El uso -devenir- de las palabras modifica su sentido. Para el francés Michel Bréal, la semántica es la ciencia de los significados y de las leyes que rigen la transformación de los sentidos .
Una de las normas que imperan en la evolución del sentido de las palabras, dándoles otra significancia, es el contexto en que éstas son dichas. En un país donde decimos: ¡Qué puto calor hace! ¡Qué puto gusto me da saludarte! ¡Metió un puto golazo! Fulano murió del putazo que se dio en su coche , la palabra puto dicha por una multitud a un portero -a ninguno en especial, sólo al del equipo contrario- no puede, de ninguna manera, ser considerada como homofóbica.
Yo opino como el ex jugador, director técnico y comentarista argentino Ángel Cappa respecto de que es una estupidez de la Santa Madre FIFA el hacer una discusión bizantina por el concepto precitado. Para él, y tiene razón según yo, es más importante reglamentar que los astros futbolísticos, aquellos que juegan hasta las últimas instancias en todos los torneos que se celebran, sobre todo en Europa, no lleguen a la copa del mundo con más de 60 partidos anuales sobre sus piernas, lo que incide en su rendimiento y pueden ocasionarles una lesión grave. También opino como el periodista Hugo García Michel, que escribió: Si la FIFA en verdad quiere proteger a la comunidad gay, entonces que le quite la sede del 2018 a Rusia, donde el gobierno persigue a los homosexuales. Eso sí sería congruente .
Para terminar, a todos los lectores que estén de acuerdo conmigo en la idea hoy aquí vertida, los invito a convertirnos en porra y con un gran chiflido saludar a la FIFA. Aunque el saludo no tendrá efecto alguno porque la Madame de Zúrich no tiene madre.