Lectura 4:00 min
Empeoran presagios económicos
Justo cuando está por iniciar la fase 3 de la pandemia del coronavirus en México —que llevará a una mayor parálisis de la economía nacional—, se registran los presagios más negativos sobre la inminente crisis económica que resentirá México.
Ayer le tocó al Fondo Monetario internacional (FMI), pronosticar que este año la economía de EU se contraerá 5.9 por ciento.
Adicionalmente, advierte que México tendrá una caída de 6.6% y tardará dos años en recuperar el nivel precrisis del coronavirus del Producto Interno Bruto (PIB).
Antier, en entrevista que le hizo al economista senior Alejandro Valerio, la reportera de El Economista Yolanda Morales, la consultoría DuckerFrontier pronosticó una caída de 9.5% del PIB de México y de 5.5% en Estados Unidos.
Las perspectivas negativas continúan acumulándose. La profundidad de la recesión, desde las actualizaciones en las proyecciones de los especialistas, se acentúa cada día.
No sólo es el análisis de las instituciones financieras.
La perspectiva periodística extranjera también observa críticamente lo que ocurre en materia económica en México.
El diario especializado Financial Times fue severo en su análisis respecto de la actuación y reacción del gobierno mexicano frente a la pandemia mundial del coronavirus.
El editorial del periódico critica al presidente de México por su tardía respuesta en materia sanitaria, por su rechazo a la aplicación de políticas fiscales y monetarias para reactivar la economía y por su resistencia al recorte en la producción petrolera en la negociación con la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). Lo cierto es que cada vez son más los análisis y las voces de alarma de los sectores productivos ante la falta de una política gubernamental en México que permita paliar la crisis del coronavirus.
Y aumentan los pronósticos de una caída mucho más profunda de lo que hasta ahora se venía anticipando.
De las proyecciones que anticipaban contracciones de -1 y -2% se avanzó a los pronósticos de -3 y -4%, incluido el del gobierno mexicano. Y tan sólo en un par de semanas los pronósticos ya hablan de caídas de -7 y de -10% en el PIB nacional al cierre de este año 2020.
Además de la preocupación por la severa caída que se anticipa, hay que destacar que cada vez se hacen mayores las predicciones de que el tiempo en que habrá de recuperarse la economía mexicana podría llevar un tiempo más prolongado. El FMI calcula que México tardará dos años.
Considerando tal escenario, México no sólo habrá registrado los dos primeros años de este gobierno en recesión, sino que habrá resentido la que puede ser la recesión más profunda de la historia moderna. Además, tendría por lo menos otros dos años en los que registrará avances en su producción nacional que apenas le permitirán regresar a los niveles previos al 2019.
Ojalá que todos estos pronósticos resulten erróneos, pero la esperanza es sólo un acto de fe. Los datos hasta ahora, muestran que es muy probable que se registre una recesión profunda y prolongada.
Todo depende de las medidas que tome el gobierno mexicano. Sin son las correctas, podría amortiguarse y lograr una caída de menor tamaño. Si no son las adecuadas, podrían cumplirse los escenarios más catastróficos. Veremos.
Atisbos
CONGELADOS.- Que la banca de desarrollo está pasmada, ante la crisis del coronavirus, denuncia el presidente de la Asociación Mexicana de Entidades Financieras Especializadas, Enrique Bojórquez.
Además, acusa que los bancos y todos los intermediarios financieros no bancarios que dan financiamiento al campo tienen congeladas sus operaciones desde que se anunció la extinción, a rajatabla, de todos los fideicomisos.
Entre ellos está el fideicomiso de garantía FEGA, que respalda las garantías que emite FIRA a los intermediarios que dan financiamiento al campo.
Que ya tocaron la puerta de Hacienda y que sólo les dicen que “ya lo están viendo”.

