En el CEO Dialogue, una delegación de empresarios de EU y México, coordinados por la US Chamber of Commerce y el CCE, discutirán mecanismos de inversión para financiar proyectos de desarrollo en México

Durante estos primeros meses del nuevo gobierno, la Cancillería ha ejercido su papel como bisagra entre México y el exterior desde una estrategia doble. Hacia afuera, el canciller Marcelo Ebrard ha enfatizado los distintos mecanismos de protección para nuestra diáspora. Hacia adentro, la Cancillería ha concretado la interlocución con instituciones clave, como la ONU, para fortalecer los principales objetivos de nuestro gobierno.

En colaboración con la Secretaría de Economía, la Cancillería ha impulsado y renovado la cumbre de alto nivel empresarial US-México CEO Dialogue, la cual reúne a una potente delegación de empresarios de Estados Unidos y México. Bajo la organización de la Cámara de Comercio estadounidense y el Consejo Coordinador Empresarial, se discutirán los mecanismos de inversión para financiar proyectos de desarrollo en México. La presencia de inversionistas de la talla de Larry Fink, CEO de BlackRock, así como del secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, refleja la vital importancia que México representa para nuestro vecino del norte.

La renovación de los lazos con el exterior no sólo pasa por el sector económico. La reciente visita a México de la alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, orquestada por la subsecretaria Martha Delgado, simboliza la conexión con organizaciones internacionales en áreas fundamentales para nuestro país. El canciller y la expresidenta chilena firmaron dos acuerdos que sellan la colaboración con Naciones Unidas para capacitar a la Guardia Nacional en materia de derechos humanos y para brindar asistencia técnica a la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia en el caso Ayotzinapa. A este par de acuerdos se suma un tercero, signado por la directora ejecutiva de UNOPS, Grete Faremo, con el cual la ONU se suma a la lucha contra la corrupción que es emblema de esta administración.

La colaboración con distintas dependencias del gobierno pasa también por la Secretaría de Salud, con la presencia tanto de Naciones Unidas como de la Organización Panamericana de la Salud se llevó a cabo el evento de Salud Universal en el Siglo XXI: 40 años de Alma-Ata, que culminó en la creación del Instituto Nacional de Salud para el Bienestar. La Cancillería ha firmado convenios de colaboración, tanto con la Secretaría de Economía como con la Secretaría de Turismo, para potenciar la atracción de inversión extranjera y flujos turísticos a México desde nuestras embajadas y consulados en el exterior.

La actividad diplomática ha sido estratégica e intensa. Cito sólo algunos ejemplos: la visita del presidente español Pedro Sánchez, así como el primer ministro de Luxemburgo, Xavier Bettel, y el presidente electo de El Salvador, Nayib Bukele; el recibimiento de delegaciones de empresarios japoneses y belgas, así como la bienvenida a ministros de Chile, Alemania y Emiratos Árabes Unidos, por mencionar algunos.

Nuestra proyección hacia el exterior descansa en el papel protagónico de nuestro experimentado cuerpo diplomático. Vale la pena destacar la presencia de mujeres diplomáticas en puestos clave. Por ejemplo, las embajadoras Marcela Celorio, al frente del Consulado en Los Ángeles, Luz Elena Baños en la OEA, y Martha Bárcena en la Embajada en Washington.

Cuando la Cancillería promueve que las Naciones Unidas acompañen al gobierno de México en proyectos clave subraya el significado real de la frase célebre del presidente: la mejor política exterior es la política interior. A través de la Cancillería, México busca interlocución con el sistema internacional para expandir nuestra fuerza en el mundo pero también para enfrentar acompañados de las mejores experiencias internacionales los obstáculos y retos propios que tenemos en casa.

*El autor es director de Comunicación Social de la Secretaría de Relaciones Exteriores.