La decisión del gobierno de Biden para abrir la entrada a territorio de los Estados Unidos a todos aquellos viajeros que estén vacunados completamente, fue recibida como un excelente augurio de que por fin se ha encontrado el camino a la recuperación de la industria aérea, al menos en lo que se refiere a las restricciones que los países del orbe han impuesto y que cimbraron al sistema de transportación aérea.

Desde luego que habría que afinar detalles y flexibilizar los requisitos para aquellos pasajeros que no han tenido acceso a la vacuna en sus países pero que puedan vacunarse directamente en EU, o bien, cuenten con las pruebas negativas, para lo cual los propios aeropuertos podrían tener módulos de test rápido. Esto agilizaría el ingreso de paseantes a diversos países y permitiría que el tráfico se vaya estabilizando, indispensable para asegurar la recuperación.

Tanto la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) como la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) han instado a los gobiernos para que lleguen a conformar un sistema que permita lograr el objetivo de flexibilizar el tránsito de personas vía aérea sin poner en riesgo a los países y sus habitantes con este tipo de virus u otros peligros sanitarios del género.

No ha sido fácil pero tal parece que la propia realidad está impulsando a los gobiernos a adecuar sus protocolos para permitir que la economía vuelva a crecer. Además, el uso de la tecnología puede lograr que no sólo se beneficie la industria aérea sino también la seguridad nacional en los diversos países, mediante el uso de los lectores ya sea de QR o de reconocimiento facial y lo que venga en el futuro.

Por lo pronto y según cifras de la IATA, hasta el primer semestre del año la aviación internacional ya había recuperado el 25% de su tráfico de 2019, aunque con sus diferencias, ya que los tráficos domésticos sí han logrado un repunte del 85% de lo gestionado en 2019, en tanto que la conectividad entre países ha sido extremadamente desigual. Hay pares de países cuyas rutas bilaterales hasta se han fortalecido, como ocurre en el mercado México-Estados Unidos, y esto a pesar de la degradación a categoría 2, y otros que apenas están reabriendo sus fronteras, como Chile o Argentina y cuyo repunte aún tardará meses.

Este verano se esperaba una subida interesante pero la llamada tercera ola dio al traste con esa pretensión y ahora habrá que esperar a la temporada alta de Navidad para que haya un pequeño empujón hacia la recuperación.

La consultora OAG prevé que la recuperación real y total no se dé antes del 2024 y en 2021 las aerolíneas van a recuperar apenas el 50% de sus pasajeros y sus pérdidas de ingresos alcanzarán hasta 322 mil millones de dólares este año. La recuperación, de todos modos, no será pareja porque dependerá mucho de la fortaleza de las economías y de las propias aerolíneas.

Asimismo, el país que llegará en primer lugar a los números negros será Estados Unidos, lo que ahora se ve reforzado con la decisión de abrir la puerta a los pasajeros que no estaban viajando. Las regiones que tardarás más en recuperarse son Asia-Pacífico y Medio Oriente.

raviles0829@gmail.com