Con enorme preocupación y asombro, seguimos de cerca los acontecimientos que golpean a Colombia, país amigo y hermano que hoy sufre una de sus peores crisis. Además del riesgo que conlleva la escalada de violencia, la desinformación y las mentiras se han convertido en gasolina pura para que, la izquierda castro-chavista y sus peores aliados, manipulen una narrativa que busca confundir dentro y fuera de Colombia. De ahí la importancia de entender qué hay detrás de este caos para no dejarnos engañar.

No es un secreto que la narco-dictadura de Nicolás Maduro en Venezuela ha tenido como objetivo apoderarse de Colombia hace varios años. Su complicidad y simbiosis con el narco-terrorismo ha sido siempre una amenaza para la libertad y la democracia en Colombia y en toda la región.

Cuando la izquierda castro-chavista no accede al poder por la vía electoral, busca tomarlo a la mala, como sea y sobre quien sea. La propuesta de Reforma Tributaria presentada por el gobierno del Presidente Iván Duque fue sólo el pretexto que la izquierda utilizó para hacer explotar a un país entero.

Lo que inició como un reclamo legítimo de ciudadanos pacíficos, fue infiltrado por vándalos oportunistas y “terroristas urbanos” que hacen todo por destruir la institucionalidad de un gran país para después presentarse como la única alternativa para salir del caos. La reforma fue sólo el pretexto que encontraron para manipular el enojo y esconder sus intenciones perversas.

Generar caos para culpar, atacar y desprestigiar a un gobierno elegido democrática y legítimanente es su principal apuesta. Están siguiendo paso a paso el libreto que han puesto en marcha en otros países donde buscan llegar al poder por la fuerza e instaurar el socialismo castro-chavista. Vanessa Vallejo explica que la estrategia se denomina: “revolución molecular” pues pretende “cambiar la estructura vertical de siempre por una horizontal. No hay un líder identificable, no hay una raíz que se pueda cortar y por lo tanto acabar con la revolución. Son moléculas que hacen ataques simultáneos y luego se dispersan, para posteriormente volver a atacar de manera inesperada. El objetivo es generar caos y atemorizar a la población, que se sientan abandonados y desesperanzados y ahí surja la izquierda como salvador.”

Está clarísimo cual es su objetivo. Tomar el poder a la mala haciéndole creer al mundo que el gobierno del Presidente Duque es represor cuando es la propia policía una de las principales víctimas de esta “revolución molecular” que confude y enreda. Hacen creer al mundo que los policías están matando a ciudadanos inocentes cuando son ellos quienes están siendo atacados y asesinados brutalmente.

Lo más preocupante es que la desinformación y la manipulación psicológica, emocional y mediática han hecho que la mentira se convierta en la “versión oficial” que compran muchos periodistas y organizaciomes dentro y fuera de Colombia. La mayoría de los medios tienen una visión sesgada y no muestran lo que en realidad sucede. Así se convierten en “idiotas útiles” de esta estrategia perversa, generando aún más confusión.

Los policías han estado cumpliendo con su responsabilidad de cuidar y defender a los ciudadanos, los espacios públicos y el país mientras los terroristas urbanos desquician ciudades enteras generando más violencia, desabasto de gasolina, alimentos y terror entre la población. Los terroristas urbanos han incendiado estaciones de policías con ellos adentro, los agreden y asesinan, han vandalizado y robado negocios; incluso incendiaron un hotel en Cali por hospedar policías.

Y todo esto bajo consignas como “nos están matando”. La izquierda castro-chavista es muy hábil para generar caos y violencia, tiran la piedra y esconden la mano; son expertos en victimizarse pues se creen moralmente superiores aunque en realidad son una aberración.

Mientras persista la pobreza lacerante, América Latina seguirá siendo caldo de cultivo para el chantaje y la manipulación de las masas a manos de políticos y criminales que no buscan darles mejores alternativas para superar su condición sino utilizarlos con fines políticos para llegar al poder y desde ahí seguir explotándolos.

Conozco desde hace varios años al Presidente Iván Duque, a la Vicepresidenta Marta Lucía Ramírez y a muchos de los colombianos valientes que los acompañan en su gobierno. Son colombianos patriotas que han demostrado una y otra vez su compromiso auténtico con la libertad, la institucionalidad y los principios democráticos que cimientan a la república. Este gobierno debe prevalecer para mantener el orden y hacer cumplir la ley. De ello dependerá la supervivencia de la República de Colombia. Desde México deseamos y oramos para que así sea.

Twitter: @armando_regil

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Armando Regil Velasco

Licenciado en Negocios Internacionales

Ágora 2.0

Licenciado en Negocios Internacionales graduado con mención honorífica por el Tec de Monterrey. Estudió Economía y Políticas Públicas en Georgetown University. Cuenta con diversos diplomados de institutos como: la University of International Business and Economics de Beijing.

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