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Covid-19 infecta consumo y empleo
El Covid-19 está causando estragos en la salud humana.
También está dañando el sistema de producción y consumo, el empleo, los ingresos, el consumo, la movilidad y las relaciones sociales.
Está cambiando al mundo y, su latencia, está generando la posibilidad de una nueva realidad para el ser humano.
El Covid-19 no solo infectó la salud de la población mundial, también la salud de las economías,
México no es la excepción y el virus está afectando la salud y la economía de todos.
Mientras no se descubra una vacuna, la nueva normalidad, será ese raro sistema en el que la movilidad, la producción y el consumo estarán alterados y condicionados por la expansión y el rebrote del Sars-Cov-2.
Y sus consecuencias se extenderán e impactarán en los niveles de movilidad, producción, empleo y consumo.
EY, la firma de auditoría, impuestos, fusiones y adquisiciones realizó un análisis sobre el impacto del distanciamiento social en las actividades económicas y su conclusión principal es que en la nueva normalidad el Covid-19 es una nueva variable que alterará la forma en la que funciona el mundo.
El virus, como lo ha hecho hasta ahora, alterará la movilidad, el consumo, el empleo y la producción.
En México, el aislamiento obligado por el coronavirus podría generar una caída de 7% del Producto Interno Bruto y un aumento superior al 50% en la informalidad.
La pobreza extrema por ingresos aumentará entre 6.1 y 10.7 millones de personas.
Algunos sectores como el turismo y el entretenimiento, la movilidad y los servicios (restaurantes), las industrias automotriz y energética continuarán siendo los más afectados y podrán generar casi 9 millones de desempleados.
En una encuesta que realizó recientemente la misma firma 91% de los encuestados ha sufrido un impacto negativo en sus finanzas; el 58% experimentó una reducción de por lo menos un 60% de sus ingresos.
El 65% ha tenido que disminuir su consumo de productos esenciales debido a una reducción en sus ingresos, 91% gasta menos en ropa, cosméticos, tabaco y bebidas alcohólicas, 45% gasta menos en productos de cuidado personal, 65% gasta menos en comidas y bebidas, y 30% compra marcas más económicas.
Mientras continúe la pandemia, 45% de los mexicanos encuestados seguirán en “modo ahorro” en productos esenciales y 89% seguirá reduciendo el gasto de productos no esenciales.
Los tres fenómenos que detectó la encuesta son: 1.- Compras de pánico; 2.- disminución en el consumo; y 3.- compras en línea.
EY prevé que una vacuna contra el Covid-19 no estará lista en los siguientes 12 o 16 meses y en consecuencia la presencia del virus se mantendrá entre uno y dos años.
La movilidad continuará alterada y tendrán prioridad las opciones alternativas de transporte individual como bicicletas, scooters.
Y los consumidores serán cada vez más sensibles al gasto. Dejarán de consumir los productos que no sean de primera necesidad por lo menos los siguientes dos años, por falta de liquidez o, por la caída de su poder adquisitivo o, por incertidumbre económica.
Prevé un escenario difícil para las mipymes, porque la mitad de ellas apenas cuentan con un margen de efectivo de un mes y el 25% de las pequeñas empresas tienen menos de 13 días de reserva de efectivo.
Muchas están en el dilema de la reapertura o la banca rota.
Las empresas deberán prepararse para la reactivación económica y buscar alternativas partiendo desde el futuro hacia el presente.
Atisbos
MOROSIDAD.- La creciente oleada de morosidad de sus clientes, está ahogando a Famsa. Ayer 8 de junio, Moody´s de plano retiró todas las calificaciones de Banco Ahorro Famsa. Pero en las últimas semanas Standard & Poor’s y Fitch redujeron las calificaciones de Grupo Famsa por la falta de pago de principal e intereses de notas senior no garantizadas con vencimiento en el 2020. El diagnóstico general es que aumenta el riesgo de la empresa por el elevado nivel de morosidad de sus clientes.

