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CNH, la tentación de reportar al gusto del presidente
El presidente López Obrador convocó el pasado 25 de enero a una concentración en el Zócalo de la Ciudad de México para conmemorar el 85 aniversario de la Expropiación Petrolera, a manera de contraste con la concentración que tuvo lugar el pasado domingo 26 también en el Zócalo, en defensa del Instituto Nacional Electoral (INE), acto que aunque no se quiera reconocer en Palacio Nacional sorprendió por la magnitud de la convocatoria.
De cara a esa cita, me llama la atención un hecho que si bien ha sido reportado por algunos medios que siguen puntualmente lo relacionado con la industria petrolera de nuestro país, ha pasado desapercibido de manera preocupante en el debate nacional, hecho que sirve para ilustrar de manera puntual la importancia de contar con órganos reguladores autónomos: la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) modificó a finales del año pasado la forma en que reporta la producción de hidrocarburos de Pemex, para que la producción que esa autoridad reporta de manera destacada para la empresa productiva del estado corresponda a la producción de crudo más la producción de condensados, lo que hace que haya una percepción de que Pemex está mejorando de manera notable en su desempeño operativo. Hasta octubre pasado, esos reportes destacaban la producción de crudo a secas, sin el truco de agregarle la producción de condensados.
Así que engañosamente, con el objeto de ponerse en sintonía con las pretensiones narrativas del presidente y la alta dirección de Pemex, el órgano regulador -que en los hechos ha perdido cualquier viso de autonomía que tenía al concluir la anterior administración- adecuó la forma en que presenta sus reportes, a gusto del regulado, faltaba más.
Por ejemplo, en el reporte de octubre de 2022, la CNH reportó para Pemex una producción promedio diaria de 1 millón 517 mil barrilles diarios. En el reporte correspondiente a enero de este año, la producción reportada fue de 1 millón 830 mil barriles diarios en promedio por día. Si hubiera habido consistencia en la forma de reportar la producción de la empresa petrolera, el dato reportado habría sido 1 millón 544 mil barriles diarios en promedio, que fue la producción obtenida por Pemex en enero. Un volumen alejado de las metas que se han ido modificando a la baja de manera sistemática en la actual administración.
Para ubicar al lector, los condensados son un tipo de hidrocarburo líquido que normalmente se obtiene de manera asociada a la producción de gas. No es propiamente petróleo crudo, pero sus propiedades son tales que se equipara a un crudo extraligero, casi gasolina. Ahora bien, cualquiera de ustedes podría decir, validamente, ¿y eso qué diablos importa, mientras Pemex esté obteniendo mayor producción de hidrocarburos? Pues bien, hay un detalle de enorme importancia que no podemos dejar de mencionar.
Mientras que en febrero de 2021, la CNH reportaba que Pemex había producido 79 mil barriles diarios en promedio de condensados, para enero de 2023 reportaba ya 285 mil barriles diarios. El incremento notable se explica de manera fundamental por el crecimiento acelerado en la producción del campo Quesqui, que en ese mismo lapso pasó de producir 16 mil 321 barriles diarios de condensados, a 191 mil 445 barriles diarios.
Para lograr ese extraordinario crecimiento, Pemex ha tenido que meter el acelerador en la producción de gas en el campo Quesqui. El problema, es que según lo que han reportado diversos medios, al no tener capacidad de transporte para ese volumen de gas, Pemex está incurriendo en la nociva práctica de quemar volúmenes importantes de ese hidrocarburo, un daño importante para el medio ambiente sin duda alguna, pero también un daño significativo en términos de valor económico. Supuestamente la CNH habría impuesto multas a Pemex o estaría por hacerlo por esta cuestión, el problema es que los procesos de sanción no son públicos.
Así que para que el presidente pueda presumir que Pemex produce más, la CNH se doblegó para emitir los reportes de la manera que le convenga al titular del Ejecutivo, al mismo tiempo que Pemex quema más gas. Por eso hace daño el desmantelamiento de las instituciones.
@GerardoFloresR

