Buscar
Opinión

Lectura 3:00 min

Banamex, la historia continúa

Nada fácil la tienen las autoridades mexicanas para resolver el problema que ya representa la adquisición de 36% de las acciones de Citigroup por parte del gobierno de Estados Unidos, con lo que este gobierno se convierte, en automático, en accionista de Grupo Financiero Banamex.

El problema radica en que las leyes mexicanas establecen de manera clara y terminante que ningún gobierno o empresa estatal extranjera podrá participar en el capital social de instituciones financieras, como es el caso de Grupo Financiero Banamex, ni más ni menos.

El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), en el mismo tenor, precisa en el artículo 1409 del capítulo XIV Servicios Financieros, que los gobiernos extranjeros y las empresas estatales extranjeras no pueden invertir ni directa ni indirectamente en sociedades controladoras, casas de bolsa y especialistas bursátiles, entre otras figuras financieras.

Además de que existen más reservas de este artículo que determinan que las entidades extranjeras que ejerzan funciones de autoridad gubernamental no pueden invertir directa o indirectamente en instituciones de banca múltiple así ¿o más claro?

Las leyes, pues, son contundentes. En ese sentido, el gobierno mexicano tiene los elementos suficientes para solicitar la desinversión de Citigroup del Grupo Financiero Banamex.

Esta salida debe tener preocupado a más de uno en la Casa Blanca, ya que de llevarse a cabo podría representar un nuevo golpe al sistema financiero estadounidense, en un principio, y que podría extenderse al ámbito internacional, ya que la aportación de Banamex a Citigroup rebasa 35 por ciento.

Así las cosas, la salida no pinta nada fácil para ninguna de las partes involucradas en este caso; no obstante, en las leyes del TLCAN y de otros acuerdos internacionales podría estar la clave para resolver este asunto de las inversiones del gobierno estadounidense en Citigroup, en el que la prioridad debe ser el dinero de los bancos, el que en realidad no es de ellos sino de los inversionistas y cuentahabientes.

Proceso Marco, se busca director

El Proceso Marco está olvidado. Tras la salida de Gerardo Traslosheros al frente de este importante proyecto que depende de la Secretaría de Economía, todo lo que se había avanzado podría perderse exactamente en un momento en el que es de suma importancia empezar a eliminar nuestras limitantes para atraer inversiones de cara a la crisis, desde luego a través de impulsar la competitividad.

Nada más para recordar, el Proceso Marco rescata la experiencia de Australia para mejorar la competitividad en dos vertientes, por un lado reforzar la competencia entre los agentes económicos y por otra parte una mejora regulatoria que haga más fácil la vida de los negocios y las empresas.

El modelo autraliano fue tan bueno que lo adoptó el Comité de Competencia de la OCDE para mejorar las condiciones de competencia entre sus países integrantes.

De lo que ha avanzado el Proceso Marco en México destaca la constitución de dos grupos consultivos de Alto Nivel para competencia y mejora regulatoria, respectivamente; integrados por legisladores, empresarios y gobiernos en sus tres niveles.

Se dice que preocupa tanto, que el mismo Gerardo Ruiz Mateos, titular de Economía, anda como head hunter para encontrar al sustituto de Traslosheros. Ojalá y no se demore más tiempo.

psuarez@eleconomista.com.mx

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí
tracking reference image

Noticias Recomendadas

Suscríbete