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Japón se comprometerá a coordinarse con Estados Unidos ante debilidad del yen en una batalla histórica
Japón lleva tiempo luchando por frenar la implacable caída del yen, que empuja al alza los precios de las importaciones y aviva la inflación general, lo que afecta al poder adquisitivo de los hogares y a los índices de popularidad de la primera ministra, Sanae Takaichi.

Foto: Reuters
Japón anunciará el lunes que tomó medidas conjuntas con Estados Unidos para frenar la caída del yen a mínimos de 40 años y expresará su compromiso con una coordinación bilateral poco habitual que, espera, podría marcar un punto de inflexión para la moneda.
La ministra de Finanzas, Satsuki Katayama, anunciará el lunes por la mañana que Tokio y Washington actuaron conjuntamente en el mercado de divisas la semana pasada para frenar lo que consideran una caída excesiva del yen, informaron el fin de semana a Reuters dos funcionarios del Gobierno japonés, uno de los cuales señaló que la operación "aún está en curso".
Sus declaraciones previstas ante la prensa se producen tras lo que, según fuentes del mercado, han sido varias rondas de compra de yenes por parte de las autoridades japonesas y estadounidenses, la primera intervención conjunta en 15 años, con el objetivo de respaldar la maltrecha moneda.
Japón lleva tiempo luchando por frenar la implacable caída del yen, que empuja al alza los precios de las importaciones y aviva la inflación general, lo que afecta al poder adquisitivo de los hogares y a los índices de popularidad de la primera ministra, Sanae Takaichi.
Japón podría haber vendido hasta 58,970 millones de dólares para comprar yenes cuando intervino en los mercados de Nueva York el jueves, indicaron datos del Banco de Japón, a lo que siguió otra supuesta incursión en el mercado el viernes.
El viernes, el Tesoro de Estados Unidos comunicó a varios bancos que también podría intervenir en el mercado del yen, informó una fuente a Reuters, mientras que el secretario del Tesoro, Scott Bessent —quien había afirmado que el yen "parece muy infravalorado"— llevaba en una reunión del Consejo de Ministros una lista de "tareas pendientes" escrita a mano en la que se leía: "Comprar yenes japoneses (JPY) entre 5,000 y 10,000 millones de dólares", mostró una fotografía de Reuters.
En consonancia con los repetidos llamamientos de Bessent a una subida de las tasas de interés japonesas, el Banco de Japón ofreció el viernes su señal más explícita hasta la fecha de una subida temprana de las tasas, a pesar de que mantuvo estable su política monetaria.
En una muestra de una mayor coordinación de políticas, Corea del Sur intervino el jueves para comprar su moneda, el won.
El dólar cerró la jornada del viernes cotizando en torno a los 157,60 yenes JPY=, tras retroceder desde los casi 164 yenes —el nivel más alto desde 1986— que había alcanzado a principios de semana.
Japón intervino en abril y mayo comprando yenes, lo que solo provocó un breve repunte. La subida de tasas del Banco de Japón en junio, hasta el 1% —el nivel más alto en 31 años—, tampoco supuso un impulso duradero para la maltrecha moneda.



