La Bolsa de Nueva York terminó el miércoles dispersa tras un inicio de sesión agitado, luego de que el repunte en las tasas del mercado de bonos aliviara un poco los temores de una significativa desaceleración en el crecimiento.

Según los resultados definitivos al cierre, su índice estrella, el Dow Jones, perdió 0.09%, a 26,007.00 puntos, tras haber perdido hasta 2.3% en la apertura.

El NASDAQ, al contrario, se apreció 0.38%, para terminar en 7,862.83 puntos. Y el índice ampliado S&P 500 ganó también 0.08%, para ubicarse en 2,883.98 puntos.

Los inversionistas se atemorizaron al principio de la sesión del miércoles por la repentina caída de las tasas de interés en el mercado de bonos.

La tasa de interés a 10 años sobre la deuda de Estados Unidos, la de referencia, cayó temporalmente por debajo de 1.6% por primera vez desde el 2016.

La tasa a 30 años llegó a caer hasta 2.133%, acercándose a su nivel histórico más bajo, alcanzado en julio del 2016. Pero las tasas se recuperaron durante la sesión.

“Esta estabilización calmó a los inversores y contribuyó a la recuperación de los índices en el mercado de valores”, dijo Peter Cardillo, de Spartan Capital Securities.

BMV, mayor ganancia en cuatro meses

La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) anotó el miércoles su mayor ganancia desde principios de abril, impulsada por compras de oportunidad que dejaron las pérdidas acumuladas en los últimos cuatro meses.

El índice referencial S&P/BMV IPC subió 1.63%, a 40,432.36 puntos.

Destacó el movimiento en los títulos de la minera Industrias Peñoles de 7.77%, a 194.45 pesos, influenciada por un alza en el precio del oro a nivel internacional.

El avance del miércoles del principal indicador bursátil es el más grande registrado desde el 5 de abril, de acuerdo con datos de Refinitiv Eikon. “Esta ganancia es un rebote técnico, provocado por compras de oportunidad, pero no significa un cambio de tendencia. Podríamos ver el índice hasta en 40,500 puntos”, dijo a Reuters Carlos González, director de Estrategia Bursátil de Monex.

En los últimos cuatro meses, la Bolsa mexicana entró en una tendencia negativa en la que acumuló un desplome de más de 11%, por lo que los inversionistas detectaron puntos atractivos de entrada al mercado, agregó González.