Los inversionistas extranjeros continúan deshaciéndose de sus posiciones en deuda gubernamental mexicana, aunque de manera más moderada.

Entre el 30 de abril y el 25 de mayo, la tenencia de instrumentos de renta fija bajó de 1.897 billones de pesos a 1.863 billones de pesos, una baja de 33,732 millones de pesos, de acuerdo con datos del Banco de México.

“Todavía no se puede ser concluyente de que hay un cambio de tendencia, pero lo que sí podemos decir es que el ritmo se está desacelerando, en cualquier momento y con las condiciones que estamos viendo en los mercados financieros globales va a haber un viraje y vamos a ver otra vez algo más constante en la tenencia de bonos”, explicó en entrevista James Salazar, subdirector de Análisis Económico en CIBanco.

Esta cifra es inferior a la reportada en marzo y abril, donde en los primeros 25 días de cada mes hubo una salida de 132,556 y 74,872 millones de pesos, en ese orden.

Un reporte de Intercam indicó que, “esperaríamos ver una moderación de los flujos de salida en mayo (corto plazo), gracias a la estabilización de mercados globales y expectativas de gradual recuperación a nivel global”, lo cual las cifras sugieren está ocurriendo.

El deterioro en los mercados financieros globales por la pandemia del Covid-19 llevó a una fuerte venta de instrumentos del gobierno federal en el tercer y cuarto mes del año, principalmente.

En su informe trimestral, el Banco de México indicó que en el primer trimestre del 2020 “se registró la mayor disminución histórica para un trimestre en la tenencia de valores gubernamentales de mediano y largo plazos por parte de no residentes”.

En el año, la tenencia de deuda gubernamental mexicana en manos de extranjeros muestra una baja de 13.25% o de 284,719.56 millones de pesos en comparación con los 2.148 billones de pesos que se registraron al cierre del 2019.

Respecto a su máximo del año el 21 de febrero en 2.214 billones de pesos, el nivel actual representa una disminución de 15.84% o 350,651.07 millones de pesos.

Entre el 22 de mayo y el 30 de abril la tenencia en Cetes disminuyó en 14,679.49 millones de pesos a 148,276.49 millones de pesos, una baja de 9.01%, mientras que en bonos bajó en 18,707.05 millones de pesos, una disminución de 1.11% a 1.670 billones de pesos.

Bonos mantienen atractivo

De acuerdo con Salazar, los bonos mexicanos mantienen su atractivo debido a que las tasas en el país son altas en comparación con otros mercados.

“México en una coyuntura donde todo mundo está afectado por el tema de la pandemia, todavía se puede diferenciar de otras economías emergentes, la situación de nuestro país pareciera ser mejor vista que la de otras economías como Brasil, Sudáfrica y Rusia, la tasa de interés del Banco de México es atractiva, incluso aunque vuelva a bajar en 50 puntos a 5% es todavía un nivel relativamente atractivo para los inversionistas”, comentó Salazar.

El bono mexicano a 10 años ofrece un rendimiento de 6.18%, superior al que ofrece India (5.81%) y Rusia (5.56%), aunque menor al de Brasil (6.71%) y Sudáfrica (8.66%), de acuerdo con datos de Reuters; sin embargo, la nota soberana de este último fue rebajada a papel especulativo este año por  Moody’s, así, perdió ya el grado de inversión por parte de las tres principales agencias calificadoras en el mundo.

Dos meses de contracción

Empresas huyen de financiamiento bursátil en mayo

Durante mayo, las empresas en México continuaron alejadas del financiamiento en el mercado bursátil, hilando así dos meses de contracción en las colocaciones de deuda privada a largo plazo.

En el quinto mes del 2020, el mercado presentó una caída de 85% al compararse con el mismo periodo del 2019, pues únicamente se registró una oferta por un monto de 2,500 millones de pesos.

Dicha cantidad se compara negativamente con lo visto en igual periodo del 2019, cuando las empresas colocaron deuda por 16,200 millones de pesos.

Con ello, mayo representó el segundo mes en hilar escasas ofertas. Enero estuvo seco.

La emisión de Grupo Elektra fue la única que se presentó el mes pasado. El destino de los recursos será para invertirlos en sus planes de crecimiento y asuntos corporativos en general.

Para junio se espera un poco más de actividad con las colocaciones de Grupo Aeroportuario del Pacífico (GAP), así como de la minera Autlán y de los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA), este último va por la emisión de un bono verde.

Sin embargo, este mes será difícil de superar a lo hecho en igual periodo del 2019, cuando el monto colocado fue por 28,918 millones de pesos.

“Dada la coyuntura actual en los mercados, la actividad de colocaciones se ha visto reducida a partir de marzo. Pero nosotros anticipamos que en la primera quincena de junio regresen las subastas de largo plazo”, dijo Tania Abdul Massih, directora de Deuda Corporativa de Banorte.

De enero a mayo de este año se ha obtenido un monto de financiamiento por 22,427 millones de pesos.

Dicha cifra significa una contracción de más de 52% respecto a los 47,036 millones de pesos recabados en el mismo lapso pero del año pasado.

Las empresas han optado por mantenerse líquidas recurriendo al mercado bancario, tomando líneas de créditos disponible para protegerse de la afectación que el Covid-19 ha significado para las diferentes actividades económicas de México y el mundo. (Con información de Judith Santiago)

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