Buen día, mucho gusto en saludarte de nuevo, en pleno 2017 y con un nuevo enigma empezando a dar tinte de lo que viene. Lógicamente me refiero al señor Trump y la nueva administración estadounidense. La esperanza para muchos era que se dejara atrás al candidato y que llegara el presidente, pero eso parece que no va a suceder

Trump sigue siendo más de lo mismo y ahora habrá que ver cómo se maneja este hombre una vez que la falta de ángulos rectos en las paredes de su oficina lo enloquezca.

El magnate tiene al mundo atento, y eso porque es importante ver qué tipo de política comercial establece. De momento ya mandó quitarle atención al TPP y lógicamente sigue el TLC, ya veremos qué sucede.

En términos comerciales, las importaciones de granos y oleaginosas en México son grandes, muchos millones de dólares se mueven en ese orden y lógicamente son un rubro a destacar cuando estén negociando los nuevos vínculos. Los estadounidenses pretenden poner impuestos/aranceles a todos esos bienes que desplacen mano de obra estadounidense y eso lo dejaremos para más adelante.

Lo anterior es terreno de mucha especulación, y no será divertido en absoluto, el presidente Trump, me parece, será peor que el candidato Trump.

Los mercados lógicamente atienden los anuncios de la Casa Blanca, el vocero presidencial ya dio tinte de lo absurdo discutiendo estérilmente con la prensa sobre el tamaño del contingente que asistió a la inauguración. Pero son los nuevos tiempos de una administración que aún no tiene gabinete integrado, faltan muchos puestos a ser ratificados y muchos de ellos son un dolor de cabeza en términos de conflicto de interés.

Este dream team que convocó Trump está en posición de hacer cosas interesantes si se usa su talento, o secuestrar al mundo entero en sus bolsillos si nos guiamos por sus carreras profesionales y en ese inter platicamos de commodities.

Date cuenta de que de momento todo está en el aire y el tema de guerra comercial puede desencadenar movimientos bruscos, y para ello mucho te recomiendo que busques originaciones alternativas.

Sudamérica está por cosechar un número importante de granos y oleaginosas, no pierdas de vista ese potencial abasto a modo de diversificación.

En lo que resta, destacamos brevemente que finalmente el Departamento de Agricultura de Estados Unidos recortó su producción de maíz y soya, lo cual calentó los precios; acto seguido: un mal temporal en Argentina lastimó la producción y se orquestó un mercado climático alcista.

Los fondos han comprado y han comprado bastante, elevando el costo de muchas materias primas. De momento parece que seguiremos en esta misma tónica, usando los quiebres o caídas como oportunidad de compra pues hay mucho aún por definir y el clima es crítico justo ahora en Sudamérica.

Para finalizar, permíteme establecer una línea de tiempo con algunos eventos del pasado reciente sólo como preámbulo como para entender dónde estamos respecto de dónde vamos, y, para no hacer esto más confuso, acompáñame unos meses atrás, en ese tiempo cuando la OPEP hablaba de cortar producción en algún momento sin llegar a ningún acuerdo y el fenómeno del Niño desgastaba la producción de aceite de palma en Malasia e Indonesia.

Los precios de los aceites en el mundo treparon ,y, una vez que el petróleo se fortaleció con el recorte productivo, obligó a que los operadores de oleaginosas compraran aceites vendiendo la proteína (pasta/harina), y esa operación se mantuvo en efecto un buen tiempo.

En ese tiempo Sudamérica entraba en fase de siembra y desarrollo temprano de cultivos sin mucho inconveniente y con mucho potencial, el resto fue la llagada de festividades decembrinas, y así tomamos las cosas en enero.

Luego llegó el 12 de enero y el USDA dictó un informe de oferta y demanda sorprendiendo al mundo con un recorte de producción en soya y maíz, cosa que no se esperaba porque normalmente una cosecha grande sólo tiende a hacerse más grande, y ahí vino un cambio importante en los precios, el mercado subió, los fondos duplicaron la apuesta y esa operación de comprar aceites para vender proteínas se dio la vuelta por completo.

El USDA revisó el rendimiento de la molienda de soya y eso generó un crecimiento en la producción de aceite. Los especuladores entonces vendieron aceite y compraron harina llevando el precio de ésta a instancias altas, muy altas, y ahí estamos, justo cuando Sudamérica, en particular Argentina, tiene problemas climáticos, algunas zonas muy secas y otras pasadas de agua; el resto es la clásica, a río revuelto, ganancia de operadores, los volúmenes de operación se multiplican, la volatilidad sube y los precios cambian caprichosamente.

Eso aún no incluye los efectos cambiarios y esa labor te la dejo de tarea, o que sirva de charla para la próxima si te parece.

En lo que llega la próxima, me pregunto si en eso de administrar riesgos estás en buenas manos.

¡Ánimo!

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