En medio de una fuerte crisis económica, exacerbada por la pandemia del coronavirus, los inversionistas buscan sectores en los cuales el riesgo al invertir su capital sea menor. Pese a que toda inversión conlleva un riesgo, el contexto de incertidumbre actual provoca que ninguna precaución sea considerada un exceso.

En condiciones normales, las compañías financieras suelen ser una buena apuesta, debido a que son proveedoras de liquidez y trabajan con empresas y personas de varios sectores. No obstante, una crisis económica como la actual disminuye la demanda de sus servicios y se eleva la rigidez con la que evalúan a sus clientes.

Este es el motivo por el que incluso uno de los negocios más rentables y antiguos en todo el mundo deberá evaluarse según las condiciones que impone la nueva normalidad.

El nuevo normal

“Se creía que la recuperación de la economía tendría una forma de ‘V’, lo que significa un rápido repunte. Es muy complicado que esto ocurra y lo que se espera es una ‘W’ con más caídas sistemáticas hasta lograr una estabilidad. Este efecto se observará en casi todas las áreas de la economía”, dijo Javier Molina, analista de eToro.

De acuerdo con este experto, muchas personas y empresas evitarán gastos y no tomarán riesgos innecesarios. “En un escenario como ése, las financieras evaluarán con mucha más rigidez a los posibles candidatos a un préstamo, lo que sumado a una menor demanda de sus servicios podría impactar en las empresas”.

El analista afirmó que si bien, es improbable que grandes compañías como BBVA, Banorte o Santander desaparezcan debido a la solidez de sus finanzas “y a que seguramente tienen cubiertos y previstos todos los impagos que vendrán por la crisis”, serán más precavidas al realizar préstamos de todo tipo y eso limitará sus ganancias.

Por un tiempo también se modificarán las decisiones de la población, dijo el experto. “En la crisis del coronavirus muchas empresas tuvieron la oportunidad de probar el trabajo en casa. Algunas continuarán con esta dinámica de trabajar y esto impactará los préstamos para adquirir automóviles, por ejemplo”.

Sector golpeado

El índice sectorial S&P/BMV Financials, de financieras en México, cerró en su mejor nivel del año el 12 de febrero, con 94.19 puntos. El 21 de abril, golpeado por la crisis, cerró en 56.26 puntos, su peor nivel del año, con una caída acumulada de 40.27 por ciento. Al cierre del viernes 22 de mayo terminó en 59.93 puntos y su recuperación ha sido mínima.

Estos movimientos contrastan con los que se presentan en sectores fundamentales como el de consumo. El índice S&P/BMV Consumer Staples, consiguió su mejor cierre del año el 20 de enero, con 857.62 puntos. El nivel más bajo que tocó en 2020 fue de 767.19 puntos (con caída de 10.54 por ciento). Hoy se encuentra en 787.12 puntos.

Una visión desde adentro

Carlos Ochoa, Deputy Ceo de Crédito Real, explicó en entrevista con esta casa editorial que el panorama para el sector financiero es complejo, en el mercado bursátil y como negocio. “Los más visible para el sector será un crecimiento acotado, con desempeño prudente y selectivo de los originadores de crédito”, dijo.

No obstante, el directivo enfatizó que el factor diferencial de cada compañía será lo que les permita tomar esta crisis como una oportunidad. “Pese a una depresión de la demanda que se observa en estos momentos, los créditos serán una herramienta fundamental para la recuperación de la actividad económica.

Las pequeñas y medianas empresas necesitarán créditos. Se necesitarán préstamos de nómina para empleados y comerciantes informales, olvidados por la gran mayoría de las financieras. Sobre todo, será necesario diversificar los negocios en otros mercados para aprovechar el repunte superior en países como Estados Unidos”.

Sobre el mercado bursátil, Ochoa añadió que la Bolsa Mexicana de Valores, sin duda está muy barata: “Ha habido salida de inversionistas extranjeros y también ha impactado la presión del tipo de cambio. Las acciones de compañías financieras se han comportado de manera similar y operan con un descuento importante”.

Un cuchillo en caída libre

Javier Molina explicó que en las condiciones actuales del mercado no es conveniente invertir en sectores. “Lo mejor sería aprovechar el momentum y olvidarnos por un tiempo del value. Las acciones de empresas como Facebook, Amazon y Netflix están caras y se van a poner más caras. Todo lo demás dependerá de la economía”.

Sobre la importancia de la diversificación para las empresas financieras, el analista dijo estar de acuerdo con Ochoa, en que una empresa con operaciones en otros mercados gozará de un impulso que no tendrán las que se centran en México y esto, junto con los diferenciadores de cada empresa podría reflejarse en su comportamiento en bolsa.

Por su parte, el maestro en Finanzas por la Universidad del Valle de México Jorge Serralde explicó que las financieras extranjeras con participación en el mercado local serán las que reciban ese empuje y no las mexicanas que tengan operaciones en otros países.

“Una empresa mexicana con operaciones en el extranjero muy difícilmente ocupará su propio capital para poder operar en otros países como Estados Unidos. Lo más común es que opte por deuda para incorporarse a otros mercados. El tipo de cambio le impactaría naturalmente. Serán las empresas extranjeras las que se beneficien de una recuperación anticipada en sus mercados y esto se vería en sus cotizaciones en México”, dijo.

“Las financieras en bolsa por ahora son como un cuchillo en caída libre. Si lo intentas, puede que lo atrapes del mango y hagas algo espectacular. Pero también es probable tomarlo por la hoja y entonces eso de oportunidad pasará a desastre”, dijo Molina.

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