La curva de rendimiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos se invirtió temporalmente el miércoles 14 de agosto por primera vez desde 2007, en una señal de que los inversionistas ven una probabilidad de recesión en la mayor economía del mundo.

La inversión -una situación en la que los costos del préstamo a corto plazo son más altos que los de mayor vencimiento- situó el retorno de las notas a dos años por encima de los papeles a 10 años que bajaron a 1.574%, su menor nivel desde septiembre de 2016.

Los retornos a 30 años también se hundieron, cayendo a un mínimo récord de 2.015%. La curva se ubicó en 0.70 punto básicos después de que se revirtiera la inversión.

La curva se invirtió el miércoles hasta -2.1 puntos básicos, una métrica ampliamente considerada como una señal clásica de recesión. Ocurrió por última vez en junio de 2007, cuando se agudizaba la crisis de la deuda hipotecaria subprime de Estados Unidos.

La curva se ha invertido antes de cada recesión que ha vivido Estados Unidos en los últimos 50 años, ofreciendo apenas una señal falsa en ese tiempo.

"Históricamente, la curva en Estados Unidos se ha visto siempre como una señal de recesión y está por ver si sigue siendo el caso. Sin duda, el mundo parece un lugar menos seguro", dijo Tim Graf, estratega de State Street Global Advisors.

 

Débiles datos económicos y de inflación, tensiones comerciales globales y riesgos como las consecuencias del Brexit han generado preocupaciones sobre el crecimiento mundial, aumentando las expectativas del mercado de recortes de tasas de interés de los bancos centrales y provocando fuertes declives de los rendimientos de los bonos gubernamentales.

Por la tarde en Nueva York, los rendimientos referenciales a 10 años bajaron a 1.597%, desde el 1.68% del martes. Los retornos a 30 años se hundieron a un 2.041% el miércoles. En la parte corta de la curva, la deuda a dos años rindió un 1.589%, una baja frente al 1.669% del martes 13 de agosto.