Los mercados bursátiles mundiales deberían de caer aún más el lunes tras una contracción récord de los sectores manufacturero y de servicios de China por el brote de coronavirus, lo que ilustra el potencial que la epidemia tiene para impactar a la economía mundial.

El brote ya ha causado trastornos masivos en la industria y provocó la peor caída semanal de las acciones estadounidenses desde la crisis financiera, lo que borró billones de dólares de capitalización bursátil en el mundo.

La primera medición concreta de cuánto daño económico ha causado el brote provino de China, la segunda economía más grande del mundo y donde comenzó la epidemia.

El Índice de Gerentes de Compras (PMI) de China, una medida de actividad económica ampliamente observada, cayó a un mínimo histórico en febrero, según datos del sábado, con un preocupante colapso en los pedidos nacionales y de exportación y una contracción del floreciente sector de servicios.

Inversores creen que los próximos días revelarán si el brote se está acelerando en Estados Unidos, la economía más grande del mundo, y cuán preparado está Washington para enfrentar la epidemia y el daño económico a otros países.

“En este momento, el mercado dice que esto no tiene límites. No sabemos cuáles son los límites y no sabemos cuando va a llegar a su punto máximo”, dijo Graham Tanaka, director de inversiones de Tanaka Capital.

La semana pasada, los mercados bursátiles perdieron alrededor de 5 billones de dólares de valor, medido por el índice mundial de MSCI, que comprende acciones en 23 mercados desarrollados y 26 mercados emergentes.

El S&P 500 perdió 11% la semana pasada —una corrección técnica—, mientras que el Dow y el NASDAQ también registraron sus mayores pérdidas porcentuales semanales desde octubre del 2008.

La semana pasada, los mercados bursátiles perdieron alrededor de 5 billones de dólares de valor, medido por el índice mundial de MSCI, que comprende acciones en 23 mercados desarrollados y 26 emergentes. caída semanal de las acciones estadounidenses desde la crisis financiera, lo que borró billones de dólares de capitalización bursátil en el mundo.