Los grandes inversionistas le dan la espalda a las empresas que no se ajustan a una idea simple: sustentabilidad. De hecho, dentro de un año, 77% de los inversionistas institucionales dejarán de comprar acciones de empresas que no son, de alguna manera, sustentables.

Según el portal Oilprice.com., BlackRock, que administra cerca de 7 billones de dólares en activos, lidera las inversiones sostenibles a nivel global.

Incluso, el mayor gestor de activos bajo administración del mundo afirmó que sus clientes duplicarán sus inversiones ESG en los próximos cinco años.

Los inversionistas en Wall Street afirman que el cambio climático es su principal preocupación y uno de sus criterios para determinar dónde ponen su dinero a trabajar.

Podría ser más

Los activos sostenibles ya representan 17.1 billones de dólares pero podrían haber hasta 120 billones de dólares en juego. Y esa es exactamente la razón por la que las acciones sostenibles están liderando las alzas en el mercado bursátil.

Se trata de la nueva inversión de referencia, que podría incluso superar el valor del oro.

Según Oilprice.com. el sector sustentable es un refugio seguro porque el camino hacia la sostenibilidad es bastante largo.

Mientras que los grandes capitales luchan por encontrar activos donde invertir los 120 billones de dólares que están en juego, podrían voltear a algo como Facedrive, una empresa de tecnología de próxima generación, multi-vertical, con una cartera centrada en proyectos ESG que acaba de dar un gran golpe con la adquisición de Steer, un servicio de suscripción de vehículos eléctricos de alta gama.

Para los analistas el sector de sostenibilidad es muy atractivo, pues incluye a varias industrias como la de transporte global, con valor de 5 billones de dólares, o la de la salud valorada en 9 billones de dólares.

También la industria de aerolíneas que tiene un valor de 850,000 millones de dólares, la industria de deportes de las ligas mayores de 600,000 millones y el segmento de entrega de alimentos con un valor de 26,000 millones de dólares.

A los inversionistas se les hace muy atractivas las inversiones ESG y su lema de “la gente y el planeta primero” encaja perfectamente con la filosofía verde de Wall Street.

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