Las posiciones netas especulativas del peso en el Chicago Mercantile Exchange (CME) han acumulado más de seis meses o 25 semanas en terreno negativo, es decir, apostando a su depreciación.

Al cierre del viernes, los contratos de futuros peso- dólar en el CME se ubicaron en 15,900 contratos negativos, cada uno por 500,000 pesos.

Con dicho nivel, el indicador registra un total de 25 semanas en niveles negativos, desde el 19 de marzo que alcanzó los 29,500 contratos a favor del dólar, y pese a la volatilidad cambiaria, el peso volvió a tocar lo 28,600 contratos en junio y 28,400 en julio.

Janneth Quiroz, subdirectora de Análisis en Monex, explicó que “las apuestas en contra de peso tienen que ver con la incertidumbre sobre lo que pasará con la Reserva Federal de Estados Unidos y con la pandemia, que está lejos de terminar y mientras no se alcance una inmunidad de rebaño, seguirá siendo un riesgo importante”.

Pese a estas apuestas en contra, el peso se mantiene estable, “lo que tiene que ver con ser una economía emergente, y que al haber algún cambio con la perspectiva o con los factores externos, por tanto, lo que nos dicen los especuladores es que no creen que el buen comportamiento del peso dure mucho, sino que se deprecie por las perspectivas de la economía de Estados Unidos”, dijo Quiroz.

Sin embargo, las posiciones especulativas del peso han registrado una ligera mejoría en las últimas cinco semanas, tras alcanzar un mínimo de 23,900 contratos negativos el 20 de agosto, hasta los 15,900 en que se ubicó el viernes pasado.

Quiroz comentó que “este mes ha habido un fuerte ajuste en las expectativas sobre la normalización de la política monetaria de las economías avanzadas y el apetito por riesgo. Por lo tanto, mejoraron las expectativas de crecimiento de los mercados emergentes”.

“Las señales de que la última ola de contagios había tenido un mayor impacto al esperado sobre el mercado laboral y la economía de Estados Unidos. redujeron el optimismo sobre el inicio del tapering de la Fed. A la par, el apetito por riesgo en los mercados financieros mejoró, pues disminuyeron las preocupaciones sobre el crecimiento económico en China, y las divisas emergentes se apreciaron frente a un dólar más débil”, detalló Quiroz.

Perspectivas

De acuerdo con el área de Análisis de Banco Base, el aumento inesperado en las ventas minoristas de Estados Unidos del 0.7%, contra el esperado del mercado de una contracción, “aumentó las expectativas de que la Fed podría reducir su estímulo antes de lo esperado”.

“Hacia adelante, los participantes del mercado están a la espera de la decisión de política monetaria de la Fed el miércoles. Se mantendrán atentos al comunicado y a las expectativas de inflación y crecimiento. Asimismo, el mercado se mantendrá a la espera del impacto de la última ola del coronavirus en la economía global”, se lee en reporte de Banco Base.

ariel.mendez@eleconomista.mx