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Geopolítica

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Viejas granadas, nueva arma de los cárteles

Estas armas tienen un impacto psicológico fuerte en los soldados. Las denominadas made in USA eran utilizadas para combatir a comunistas revolucionarios en Centroamérica.

Ciudad de México.- Granadas hechas en Estados Unidos y enviadas a Centroamérica durante la Guerra Fría están resurgiendo como un terrible armamento de los cárteles mexicanos de la droga en sus ataques casi semanales.

Las granadas made in USA fueron enviadas hace una generación para combatir a comunistas revolucionarios en las selvas centroamericanas y están siendo canalizadas desde polvorientos depósitos de armas a mafias criminales, que las están usando para desestabilizar al gobierno mexicano y aterrorizar a la población, de acuerdo con las autoridades de México y Estados Unidos.

El reenvío de granadas estadounidenses a los narcotraficantes mexicanos destaca la creciente complejidad de la naturaleza del conflicto, conforme el presidente Felipe Calderón envía al Ejército a enfrentar criminales armados con una combinación letal de flamantes rifles militares de asalto adquiridos en EU y armamento sobrante de la Guerra Fría.

Las granadas han matado a un número relativamente menor de las 25,000 personas que han muerto desde que Calderón lanzó su ofensiva, apoyada por EU, contra los cárteles. Pero las granadas tienen un impacto psicológico muy superior al de los rifles AK-47 y AR-15, ya que pueden doblegar e intimidar a los soldados y las policías, cuyo armamento es inferior, mientras le recuerdan a la gente que el país está literalmente en guerra.

En el último año se han registrado 72 ataques con granadas en México, incluyendo asaltos espectaculares contra transportes policiacos y funcionarios públicos. La fuerza pública ha decomisado más de 5,800 granadas utilizables desde el 2007, una pequeña fracción de los enormes arsenales que tienen los cárteles de la droga, según funcionarios. 

De acuerdo con la Procuraduría General de la República, ha habido 101 ataques con granada contra edificios del gobierno en los últimos tres años y medio, información que se hizo pública por primera vez.

Para contrarrestar la oleada, expertos estadounidenses en granadas y otros explosivos ya trabajan en estrecha colaboración con sus colegas mexicanos. El jueves pasado fue detonado un coche-bomba en el centro de Ciudad Juárez, matando a dos policías federales y a un médico, además de herir a otros siete.

La mayoría de las granadas han sido rastreadas en El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua, según investigadores del Buró de Alcohol, Tabaco, Armamento y Explosivos (ATF), y de sus colegas mexicanos. El ATF determinó que 90% de las granadas confiscadas en México tiene más de 20 años de antigüedad.

Los gobiernos de Ronald Reagan y George H.W. Bush enviaron más de 300,000 granadas de mano a gobiernos amigos de América Central para combatir insurgentes izquierdistas en las guerras civiles de los años 80 y principios de los 90, según datos militares desclasificados obtenidos a través de la Ley de Derecho a la Información por la Federación de Científicos Estadounidenses.

No todas las granadas en México son made in USA, algunas son asiáticas, rusas o de origen europeo oriental, que según el ATF habrían sido enviadas a los izquierdistas centroamericanos por Cuba y los sandinistas nicaragüenses.

La más común de las granadas en México es la M67, el caballito de batalla de los explosivos estadounidenses, fabricado para el Ejército de EU y para exportación a ejércitos extranjeros.

En el mercado negro, cada granada cuesta entre 100 y 500 dólares. En años recientes han explotado en prácticamente todo México, desde el Consulado de EU en Nuevo Laredo hasta Tampico. El gobierno ofrece 200 dólares de recompensa por cada granada.

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