Oslo. Cuando un sospechoso de haber desarrollado un plan de empleo para migrantes sin papeles en Noruega ingresó a la Corte de distrito de Oslo este mes, no pudo dejar de sonreír.

“Estaba muy, muy feliz”, dijo Arne Viste, recordando el momento en que fue notificado de que sería juzgado, ante la posibilidad de hasta dos años de cárcel. “He trabajado cinco años para esto”.

Viste, de 52 años, ingeniero que trabaja como consultor, argumenta que todas las personas que viven en Noruega tienen el derecho constitucional de trabajar.

“No habíamos visto este tipo de desobediencia civil en Noruega anteriormente, al menos no en este tipo de nivel”, comenta Malcolm Langford, profesor de Derecho en la Universidad de Oslo.

En los próximos días los jueces emitirán su fallo, y si consideran que Arne Viste es culpable, podrían morir las esperanzas de migrantes en Noruega.

En caso contrario, el fallo daría la oportunidad para que miles de migrantes sin papeles la oportunidad para legalizarse. No se descarta que el caso termine en el supremo noruego y en Tribunal Europeo de Derechos Humanos.