El presidente de Estados Unidos Donald Trump anunció este jueves que Sarah Sanders deja su cargo como portavoz de la Casa Blanca.

"Luego de 3 1/2 años, nuestra maravillosa Sarah Huckabee Sanders dejará la Casa Blanca a fin de mes para regresar a su hogar en el Gran Estado de Arkansas", tuiteó el mandatario.

En otro tuit, el republicano dijo que Sanders era una persona "muy especial con talentos extraordinarios, que ha hecho un trabajo increíble" y que espera que se decida por contender como gobernadora de Arkansas.

Sanders ha sido parte de la tropilla más fiel a Trump, manteniéndose casi constantemente a su lado durante su controvertido mandato.

Sin embargo, Sanders tiene una relación conflictiva y a veces amarga con los periodistas acreditados en la Casa Blanca. Muchos la ven como responsable de la suspensión de la sesión informativa diaria, una formalidad institucional que otros presidentes han respetado.

La última vez que Sanders habló con periodistas desde el atril de la sala de prensa de la Casa Blanca fue el 11 de marzo.

En los últimos tiempos ha optado en cambio por entrevistas en la cadena de televisión favorita del presidente, Fox News, y reuniones informativas breves con otros periodistas fuera de la casa de gobierno.

Sanders también ha sido acusada de decir mentiras a los periodistas, aunque ella lo niega.

Pese a la reputación de la portavoz en círculos de prensa, el gobierno no había dado ninguna señal sobre el alejamiento de Sanders.

Su padre, Mike Huckabee, es un exgobernador republicano de Arkansas.

Sanders es la segunda portavoz que trabajó para el actual gobierno estadounidense, tras la renuncia del primer secretario de prensa de Trump, Sean Spicer, en julio de 2017.