El presidente estadounidense, Donald Trump, justificó este martes la ausencia de la tradicional rueda de prensa diaria en la Casa Blanca bajo su mandato por la falta de honestidad de la mayoría de los periodistas.

La conferencia de prensa cotidiana del portavoz del Ejecutivo, retransmitida en directo por la televisión desde la célebre sala de prensa del "Ala oeste", es una tradición sólidamente establecida en el país desde hace varias décadas.

Al comienzo de la presidencia de Trump, esos briefings con la prensa, encabezados entonces por Sean Spicer, que más tarde fue remplazado por Sarah Sanders, no eran diarios, pero eran frecuentes. Sin embargo, desde hace varios meses, se han convertido más en la excepción que en la regla, y el último se remonta al 18 de diciembre.

"La razón por la cual Sarah Sanders ya no lo hace es porque la prensa la trata de forma muy maleducada y la cobertura está sesgada, especialmente por parte de algunos miembros de la prensa", tuiteó Trump.

"Le dije que no valía la pena continuar, ¡el mensaje llega pase lo que pase! La mayoría (de los medios) nunca nos han cubierto de forma honesta, ¡de ahí el término de Fake News!", añadió el presidente.

La Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, que representa a los periodistas que cubren al presidente, atacó la declaración de Trump.

"Esta retirada de la transparencia y el rendir cuentas sienta un terrible precedente", dijo el presidente de la asociación, Olivier Knox, quien calificó los briefings como una manera de "resaltar que nadie en una república sana está por encima de ser cuestionado".

Frecuentemente interrogada sobre este tema, la Casa Blanca explica que Trump suele responder él mismo a las preguntas de los periodistas, sobre todo desde los jardines de la casa de gobierno antes de subir al helicóptero presidencial Marine One.

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