Londres. David Davis renunció al gabinete de Theresa May después de las diferencias existentes entre ellos sobre la negociación del Brexit.

Davis ocupó el ministerio del Brexit, creado ex  profeso por May para gestionar la negociación de la salida del Reino Unido de la Unión Europea.

Su renuncia provoca un fuerte golpe en contra de la estabilidad del gobierno de May y abre la posibilidad de que varios ministros sigan el mismo camino, en particular quienes se encuentran molestos con la negociación de May.

El pasado viernes, May consiguió un acuerdo de su gabinete sobre los planes para abandonar la Unión Europea, lo que parecía superar las divisiones entre sus ministros. Ahora sabemos que no, que sí hay divisiones.

Tras un encuentro de varias horas en su residencia de campo de Chequers, May pareció convencer a sus ministros de que debe prevalecer una “zona de libre comercio de bienes” con la UE.

La renuncia de Davis ocurre un día antes de que May explique en la Cámara de los Comunes sus propuestas del acuerdo con Bruselas.

El pasado viernes, David Davis escribió en Twitter que las propuestas de May no serían admitidas por la Unión Europea.

El periódico The Independent publicó que Davis se molestó con May por haber sido excluido del equipo negociador que encabeza Olly Robbins, por parte de Theresa May; la decisión, al parecer, hizo enojar a Davis.

Carnaval de la resistencia

Las temían y las habrá. Desde Inglaterra a Escocia varias protestas contra Donald Trump marcarán cada etapa del viaje del presidente de Estados Unidos esta semana semana al Reino Unido, como signo del rechazo que genera en muchos británicos.

Los organizadores sueñan con hacer de este movimiento, bautizado “carnaval de la resistencia”, la concentración más grande de militantes después de las manifestaciones contra la intervención estadounidense-británica en Irak en el 2003.

Trump llegará a Reino Unido el 13 de julio para efectuar una visita aplazada por largo tiempo a raíz precisamente del temor a manifestaciones.

En su agenda figuran reuniones con la primera ministra británica, Theresa May, y con la reina Isabel II, pero no en Londres, donde finalmente Trump pasará muy poco tiempo. Oficialmente no dicen que su breve estadía en la capital británica es para evitar las manifestaciones, pero su presencia casi fugitiva levanta especulaciones.

De todas maneras, “pensamos que habrá manifestaciones enormes contra Trump dondequiera que vaya”, declaró Chris Nineham, miembro de la organización pacifista Stop the War Coalition (Detengan la Coalición de la Guerra).

“La protesta contra Trump será una verdadera celebración de la diversidad que queremos en Reino Unido y enviará una señal fuerte de que su discurso de odio y de divisiones no es bienvenido en este país”, agregó.

“Hay cantidad de razones para marchar contra Trump”, afirmó Chris Nineham, citando su “actitud hacia las mujeres” o “su racismo hacia los musulmanes”.

Veremos si May aguanta la crisis.