Londres. El gobierno, el Parlamento y los partidos políticos británicos se hicieron durante décadas de la vista gorda ante casos de pederastia por parte de personalidades relevantes y a veces las protegieron, según reveló una investigación.

Un exlíder del Partido Liberal Demócrata, David Steel, anunció su renuncia en la Cámara de los Lores, después de que el informe condenara su falta de acción contra un diputado pedófilo de su partido, Cyril Smith, que a finales de los años 70 le reconoció haber abusado de muchachos adolescentes.

El informe, encargado por el gobierno sobre cómo las instituciones de Westminster trataron las denuncias de abuso, denunció una cultura de sumisión a los políticos por parte de la policía, los fiscales y los partidos. También destacó un fracaso generalizado en priorizar el bienestar de los menores.

“Es evidente que las instituciones de Westminster han fracasado repetidamente en el tratamiento de las denuncias de abusos sexuales de niños, desde hacer la vista gorda hasta proteger a los abusadores”, dijo la presidenta de la investigación, Alexis Jay, en un comunicado.

El informe no halló “evidencia de una red organizada de pedófilos dentro del gobierno”. Tampoco encontró pruebas que apoyen alegaciones hechas en los últimos años sobre una red de pedófilos que involucrase a altas figuras políticas.

Las cosas han cambiado desde entonces, reconoció Jay, pero consideró inaceptable que algunos partidos políticos sigan sin tener una política específica de protección de la infancia.