Quito. El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, cimbró el entorno político al decretar el cambio de sede del Ejecutivo, de Quito a Guayaquil, y un toque de queda parcial en zonas estratégicas entre las 8 de la noche y 5 de la mañana, en un intento por controlar la crisis política que vive su gobierno.

La libertad de tránsito y movilidad quedó restringida para las “áreas aledañas a edificaciones e instalaciones estratégicas tales como edificios donde funcionan las sedes” del Estado, señala un decreto firmado por el mandatario.

En el marco de un estado de excepción, ordenado el pasado jueves ante las manifestaciones en contra de la eliminación de subsidios y el consecuente aumento de precios de combustibles en hasta 123%, Moreno dispuso la restricción de tránsito en esos puntos para “mantener el orden público interno”.

Policías y militares desalojaron a manifestantes que llegaron a asaltar por un breve lapso la sede del Congreso en Quito.

Un centenar de indígenas y campesinos, entre ellos mujeres, logró romper los cercos de seguridad en medio de disturbios en los exteriores y alcanzó el hemiciclo, del que fueron evacuados minutos después por la fuerza pública.

Las protestas, que iniciaron la semana pasada, incluirán una gran movilización el día de hoy en la capital ecuatoriana, para la que se movilizaron miles de indígenas que marcharán junto a sindicatos y estudiantes.

Moreno, quien el lunes trasladó la sede de gobierno de Quito al puerto de Guayaquil, declaró el estado de excepción por 60 días para que las fuerzas armadas asuman el papel de restablecer el orden.

Por la noche, la ONU y la iglesia católica ofrecieron mediar entre los manifestantes y el gobierno.

Varios países, entre ellos Argentina, Brasil, Perú y Paraguay, revelaron su apoyo al presidente Lenín Moreno. México, al cierre de la edición, no se había manifestado.

La burla de Maduro

El venezolano Nicolás Maduro se burló del mandatario ecuatoriano Lenín Moreno, al señalar que sus acusaciones sobre un plan desestabilizador son tan insólitas como decir que puede derrocar gobiernos con tan sólo mover su bigote.

“Ayer salió el presidente Lenín Moreno a decir que lo que está pasando allá (en Ecuador) es culpa mía, que yo (...) muevo mis bigotes y tumbo gobiernos, así dice Lenín Moreno”, dijo un risueño Maduro, gesticulando con su mostacho en un acto en el palacio presidencial.