El Abogado defensor del soldado estadounidense, Bradley Manning, sostuvo ayer que el soldado fue maltratado por sus carceleros en el calabozo del Cuerpo de Marines en Quantico, para protegerse de recriminaciones debido a su prominente prisionero.

David E. Coombs, el encargado de la defensa de Manning, afirmó que las autoridades en Quantico ignoraron las recomendaciones de los psiquiatras que Manning no era un riesgo para sí mismo o para otros y lo mantuvieron aislado en una pequeña celda 23 horas al día y le permitieron sólo 20 minutos al día de ejercicio.

Estaban más preocupados por cómo (sus acciones) serían vistas por la Infantería de Marina y Quantico que por el hecho de si Manning estaba o no en riesgo de autolesionarse , cerró Coombs su alegato final en la audiencia previa al juicio en Fort Meade.

Manning, de 24 años, está acusado de dar cientos de miles de documentos militares clasificados y diplomáticos a la organización antisecretos, WikiLeaks. Se enfrenta a cadena perpetua de ser declarado culpable de los más graves de los 22 cargos en su contra, incluido ayudar al enemigo.

En Quantico, Manning se mantuvo en vigilancia para evitar su suicidio o cualquier lesión durante meses. Cada noche, durante dos meses, fue despojado de su ropa y obligado a dormir en una bata conocida como camisón suicida .

Fue monitoreado las 24 horas del día. Los guardias testificaron durante la audiencia que bailó en su celda y jugó al escondite con ellos; comportamiento que interpretaron como desequilibrado.

El hecho de que el espíritu de Manning no esté roto es increíble. Vigilaron a este joven 24 horas al día los siete días de la semana y sólo pueden destacar unos cuantos comportamientos extraños. Ser tratado como un animal de zoológico pesa sobre la psique , afirmó Coombs.

Coombs sostiene que las condiciones de detención de Manning en Quantico eran tan duras que los cargos contra él deben cesar o que se le debe dar crédito extra en su sentencia.

Debido a la atención que se le dio, altos oficiales militares siguieron de cerca su encierro por miedo a la mala publicidad, aseguró Coombs.

El abogado defensor expuso que el teniente general de la Marina, George Flynn, monitoreó el caso de Manning desde el principio y ordenó que se mantuviera su condición de suicida en potencia. Aseguró que Flynn comandó que todos mantuvieran una estrecha vigilancia sobre él .