El presidente de Argentina, Mauricio Macri, apoyó este lunes la iniciativa "Una Franja, Una Ruta" (OBOR, por sus siglas en inglés) que impulsa el Ejecutivo chino y propuso que se busquen sinergias con la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Sudamericana (IIRSA) para conectar Asia con su región.

Macri participó en el diálogo de líderes celebrado en Pekín en el marco del foro de la "Franja Económica de la Ruta de la Seda" (o "Una Franja, Una Ruta"), que concluye este lunes tras dos días de debates entre jefes de Estado o Gobierno de 29 países y representantes de organismos multilaterales como el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional.

"Tenemos interés en que Una Franja, Una Ruta se articule con IIRSA para impulsar entre nuestras regiones la clave del siglo XXI: la conectividad", remarcó el mandatario argentino.

Argentina, subrayó, "es un gran productor de alimentos" que actualmente tiene capacidad para cubrir la demanda de 400 millones de personas y que puede aumentar su producción de "manera exponencial", según un comunicado de presidencia remitido a la agencia EFE sobre el encuentro, que se celebró a puerta cerrada.

El presidente destacó que el objetivo de su país es "duplicar esa producción en los próximos años", lo que, a su juicio, puede ser una oportunidad para aportar seguridad alimentaria a los países involucrados en la iniciativa china.

En opinión de Macri, la posibilidad de que Sudamérica converja con las Nuevas Rutas de la Seda "es una oportunidad que no queremos dejar pasar".

Según un comunicado de prensa oficial del Gobierno, el Jefe de Estado afirmó que Argentina se proyecta desde una región que tiene el potencial de integrarse hacia el mundo desde los cuatro puntos cardinales .

En ese marco, mencionó como ejemplo la Hidrovía Paraná-Paraguay, que permite transportar eficientemente productos entre Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay, desde y hacia el océano Atlántico.

Del mismo modo, señaló que también los corredores bioceánicos le posibilitan a Argentina y Chile conectarse hacia el Atlántico y el Pacífico.

Estamos potenciando la dimensión bioceánica regional a través de un diálogo sistemático y una agenda de convergencia entre los dos principales bloques económicos de América Latina: el Mercosur y la Alianza del Pacífico , apuntó

En otro tramo de su exposición de casi seis minutos, Macri precisó que mejorar la conectividad significará un avance en el objetivo de reducir la pobreza en Argentina y permitirá a su vez ser parte de la solución de los grandes problemas globales .

Recordó que su Gobierno puso en marcha el plan de infraestructura más ambicioso de la historia junto con el Plan Belgrano que impulsa el desarrollo social y productivo de las diez provincias del norte argentino.

En esa línea, señaló que el proyecto incluye la construcción de 4,000 kilómetros de rutas seguras en un lapso de cuatro años y a largo plazo 11,400 km de autopistas y autovías y 13,000 de rutas.

Además, mencionó que Argentina trabaja codo a codo con instituciones financieras de China y Asia y busca formar parte del Banco Asiático de Infraestructura .

El foro OBOR fue inaugurado el domingo pasado por el presidente chino, Xi Jinping, quien dio un saludo de bienvenida a los jefes de Estado.

Macri y la presidenta chilena, Michelle Bachelet, son los únicos mandatarios latinoamericanos presentes en la cita de Pekín, en la que el régimen comunista trata de conseguir apoyo internacional para su plan de inversiones, que dibuja un nuevo orden mundial, reseñó EFE.

Además de China, la integran Belarús, Camboya, República Checa, Vietnam, Uzbekistán, Turquía, Suiza, Sri Lanka, España, Serbia, Rusia, Polonia, Filipinas, Pakistán, Myanmar, Mongolia, Malasia, Indonesia, Laos, Kenia, Etiopía, Fiji, Grecia, Kazajistán, Italia y Hungría.