Un juez federal ordenó al gobierno de Trump que continúe con el programa DACA y que acepte nuevos solicitantes, y le da 90 días al gobierno para que explique por qué le puso fin al programa que protegía de la deportación a cientos de miles de jóvenes inmigrantes que fueron traídos de niños al país, lo que significa nuevo revés de Trump.

El juez federal John Bates, del Distrito de Columbia, calificó la decisión de poner fin al programa de Acción Diferida para Llegados en la Infancia, como algo injustificado y por lo tanto “ilegal”.

“El argumento legal no fue virtualmente explicado y, por lo tanto, no puede justificar la decisión de la agencia”, se lee en el documento.

El magistrado indica que el fin del programa por parte del gobierno “fue arbitrario y caprichoso. Por estas razones, el fin de DACA fue ilegal y tiene que interrumpirse por ahora”.

Sin embargo, el juez da un plazo de 90 días para permitir que la administración Trump proporcione una razón más sólida para finalizar el programa. “La corte aplaza su orden por 90 días para permitir al Departamento de Seguridad Nacional la oportunidad de explicar mejor su punto de vista de que DACA es ilegal”.

Este es el tercer magistrado que decide a favor de DACA, por lo que se trata de un nuevo golpe en contra de los intentos del gobierno por terminar con la acción ejecutiva que proteje a los dreamers.