Bogotá. El balance que deja la jornada de protestas en Colombia es preocupante. La ONG Temblores registró 940 casos de violencia policial entre las 6:00 a. m. del 28 de abril y las 11:00 p. m. del 1° de mayo. Entre estos se incluyen 92 víctimas de violencia física por parte de la policía, 21 homicidios (aunque podrían ser más), 672 detenciones arbitrarias y cuatro víctimas de violencia sexual por parte de la fuerza pública. Además, se registraron amenazas y hostigamientos, indica el diario local El confidencial.

Las protestas tuvieron como objetivo rechazar la nueva reforma fiscal propuesta por el presidente Iván Duque. El saldo rojo obligó a Duque recular su propuesta. "Le solicito al Congreso de la República el retiro del proyecto radicado por el ministerio de Hacienda y tramitar de manera urgente un nuevo proyecto fruto de los consensos y así evitar incertidumbre financiera", dijo en una alocución, rodeado de la vicepresidenta y ministros.

“En Colombia no existen garantías para la protesta social, pero además podemos decir que ninguna persona está a salvo de ser agredida por la fuerza pública”, dice a El Confidencial Alejandro Lanz, codirector de Temblores, quien advierte que el registro hecho por la organización no alcanza a cubrir la dimensión de la gravedad de las violaciones a los derechos humanos en el país.

Durante las protestas se registraron disturbios y actos de vandalismo en ciudades como Bogotá, Medellín y Cali en donde encapuchados atacaron sucursales bancarias, oficinas gubernamentales, saquearon establecimientos comerciales e incendiaron estaciones de transporte público y autobuses.

Pese a la decisión de retirar el proyecto, que contaba con el rechazo de los principales partidos políticos, Duque anunció que se necesita un consenso para construir una reforma y garantizar la continuidad de programas sociales destinados a mantener un ingreso básico a 3.4 millones de hogares y la educación universitaria gratuita a más de 700,000 jóvenes.

Hoy, nueva cita

Temblores tuvo que advertirle a los manifestantes en la noche del 1° de mayo que regresaran a sus casas ante las violaciones constantes de los miembros de la fuerza pública. La organización destaca el uso de los equipamientos que fueron adquiridos en 2020 en plena pandemia. Además de tanquetas desde donde se dispararon gases lacrimógenos, se destaca el uso de bombas pequeñas que lanzan esquirlas que producen quemaduras.

En el Valle del Cauca, organizaciones sociales, estudiantes, sindicalistas, entre otros, anunciaron que mantendrán la jornada de movilizaciones este lunes 3 de mayo en lo que han denominado un paro cívico indefinido.

“... reconocemos que hemos ganado una primera batalla ante la decisión del gobierno de retirar la Reforma Tributaria, pero NO hemos ganado la lucha, hasta que no se retire TODO el paquetazo de Duque que incluye la Reforma Laboral, Reforma a la Salud, Reforma Pensional, hasta que no se haga justicia por las personas asesinadas, heridas y capturadas en este trabajo de movilización”, señala un comunicado emitido por los convocantes.