Londres.- Un Tribunal de Islandia comenzó un proceso judicial contra el ex primer ministro, Geir Haarde, por su negligencia en la crisis económica que sufrió el país en 2008 y el desplome de los tres principales bancos islandeses.

El juicio, el primero en su tipo en todo el mundo, inició en el Tribunal de Landsdomur, en Reikiavik, capital islandesa, con la lectura de las acusaciones contra Haarde, quien renunció en enero de 2009, en medio de la crisis.

El ex jefe de gobierno islandés es acusado de negligencia flagrante por no tomar medidas adecuadas para prepararse, ante el desastre financiero que se prevía, de violar la ley sobre responsabilidad de los ministros y de desoír las advertencias sobre la crisis de la banca.

Según el informe oficial de la crisis financiera islandesa, publicado en 2010, Haarde, entonces jefe del Partido de la Independencia, era uno de los cuatro responsables políticos culpables del derrumbe del los bancos Kauthing, Landsbanki y Glitnir

Durante la crisis financiera de 2008, los bancos islandeses acumularon una deuda que superaba diez veces el Producto Bruto Interno (PBI), llevando al país a pedir prestados unos 10 mil millones de dólares al Fondo Monetario Internacional (FMI).

El ex jefe de gobierno rechazó las acusaciones sobre que puso en riesgo los intereses del Estado al no prevenir la crisis financiera y calificó como una farsa el juicio, según un reporte de la cadena británica BBC.

"Rechazo todas las acusaciones y creo que carecen de fundamento", aseguró Haarde, de 60 años de edad y quien de ser declarado culpable podría ser condenado a dos años de prisión.

En el interrogatorio preliminar del fiscal especial que investiga delitos relacionados con la crisis, el ex jefe de gobierno dijo que rechazaba las acusaciones, porque cuando se dieron no estaba en condiciones de predecirse, cómo ahora se asegura.

"Ninguno de nosotros era consciente entonces de que había algo sospechoso con el sistema bancario en sí, como ahora parece que es el caso", dijo Haarde al Tribunal, tras afirmar que el hizo sólo lo que pensó que era lo mejor para el país en ese entonces.

Sin embargo, la fiscalía considera que el Gobierno tenía el deber de intervenir para impedir que la deuda de los bancos fuera tan grande para ser rescatados en caso de una crisis, trasladando la carga de su deuda a los contribuyentes.

El ex primer ministro es el primer político en ser juzgado por un tribunal especial creado en 1905 para juzgar a ministros por su gestión negligente y poner en riesgo al Estado, luego de que el Parlamento dio luz verde a su juicio en 2010.

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