La secretaria de Economía, Graciela Márquez, se reunirá este lunes en Washington con el secretario de Comercio estadounidense Wilbur Ross, luego de que el presidente Donald Trump amenazara con imponer aranceles a México si no detiene la migración ilegal, informó este domingo la funcionaria.

"Ayer (sábado) acordé con Wilbur Ross, Secretario de Comercio de los Estados Unidos, reunirnos mañana (lunes) en Washington D.C.", escribió Márquez en su cuenta de Twitter.

La ministra dijo el sábado que había coincidido y conversado con Ross en la ceremonia de toma de posesión del nuevo presidente de El Salvador, Nayib Bukele.

"Continuaremos nuestro contacto en Washington D.C. la próxima semana", expresó en su cuenta de Twitter, donde también publicó fotos de su encuentro con Ross, pero recién este domingo precisó la fecha exacta de la reunión.

El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, afirmó el sábado que los funcionarios estadounidenses tienen "disponibilidad" para establecer un diálogo "y llegar a acuerdos y compromisos" tras las severas medidas anunciadas por Trump el jueves.

Agregó que el gobierno mexicano ya se comunicó con el yerno y asesor de Trump, Jared Kushner.

Un encuentro entre el canciller mexicano, Marcelo Ebrard, y el secretario de Estado, Mike Pompeo, ya ha sido fijado para el próximo miércoles, mientras que altos funcionarios mexicanos encabezados por Ebrard viajaron desde el viernes a Washington para ejecutar desde allí una estrategia que logre revertir la amenaza arancelaria.

Trump advirtió que de continuar el flujo por la frontera de personas migrantes indocumentadas, en su mayoría centroamericanos, impondrá a partir del 10 de junio aranceles de 5% a todos los productos mexicanos.

El mandatario estadounidense señaló que los aranceles podrán incrementarse mensualmente hasta alcanzar un 25% si considera que México no ayuda a impedir el torrente migratorio.

En una carta a Trump, López Obrador señaló que no busca una "confrontación" y le propuso "profundizar en el diálogo, buscar alternativas de fondo al problema migratorio".

En los últimos meses, cientos de miles de centroamericanos en multitudinarias caravanas han cruzado México con el sueño de ingresar a Estados Unidos. Los dos países comparten una frontera de casi 3,200 kilómetros.

Entre enero y abril, las autoridades mexicanas detuvieron a más 51,607 migrantes, lo que representa un aumento de 17% frente al mismo periodo de 2018, según cifras oficiales. Entre enero y marzo deportaron a 22,614 migrantes.