El gobierno de Estados Unidos abrió investigaciones a las universidades de HarvardYale por no reportar cientos de millones de dólares en aportaciones extranjeras y contratos.

La Universidad de Yale no reportó al menos 375 millones de dólares, debido a que no ha informado de contratos y aportaciones durante los últimos cuatro años, señaló el Departamento de Educación del gobierno de Donald Trump.

Además, la Universidad de Harvard no ha empleado controles institucionales adecuados para reportar todas sus donaciones extranjeras y contratos, como lo exige la ley, indicó la dependencia federal.

El Departamento de Educación ha rastreado que, desde 1990, los institutos y universidades del país han recibido donaciones desde Qatar, China, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes por 6,600 millones de dólares, recursos que usualmente no son reportados de manera total.

La dependencia federal mencionó también el caso del doctor Charles Lieber, presidente del departamento de biología química y química de Harvard, quien fue acusado de mentir sobre sus vínculos con el Plan Mil Talentos del gobierno de China.

Lieber admitió la falta de controles institucionales en el recinto académico para evitar omisiones en el manejo de donaciones grandes, añadió el gobierno estadounidense.

“Esto se trata de transparencia. Si los institutos y universidades están aceptando dinero extranjero y aportaciones, sus estudiantes contribuyentes y quienes pagan impuestos merecen saber de cuándo se trata y de quién”, aseguró Betsy DeVos, secretaria de Educación de Estados Unidos.

“Desgraciadamente, entre más excavamos, más nos damos cuenta de que muchos están reportando por debajo de lo requerido o no reportando nada”, dijo la funcionaria.

Las donaciones extranjeras pueden estar comprometiendo la libertad académica de las universidades estadounidenses, consideró en su momento el subcomité permanente de investigaciones del Senado.

El Senado registró que en 2019 cerca del 70% de las escuelas estadounidenses recibieron más de 250,000 dólares de Hanban, la Oficina del Consejo Internacional del Idioma Chino, calificada por el Senado como un brazo propagandístico del gobierno chino.

Además, menos de 300 de las 6,000 universidades e institutos de Estados Unidos reportaron la recepción de dinero extranjero cada año, identificó el Senado.

Muchos de estos recintos académicos constantemente solicitan fondos a gobiernos extranjeros aunque algunos contribuyentes son abiertamente hostiles a los Estados Unidos, lo que podría impactar en la investigación, el desarrollo de información y otros tipos de propiedad intelectual, acusó el Departamento de Educación.

Además, mediante estas donaciones los gobiernos extranjeros involucrados podrían estar esparciendo propaganda en su beneficio, añadió la dependencia.

“Aunque el dinero extranjero generalmente ingresa a las universidades e institutos más grandes y ricas, esos recursos aparentemente no reducen o compensan los costos de colegiatura de los estudiantes estadounidenses”, acusó el Departamento.

kg