Londres.- Los británicos sufragaban en una reñida elección, en la cual sondeos de opinión sugirieron que la oposición conservadora ganará el voto popular pero no logrará asegurar una mayoría parlamentaria.

Con un esperado resultado demasiado cerrado, el gobernante Partido Laborista del primer ministro Gordon Brown mantiene una oportunidad de permanecer en el poder, tal vez en coalición con el centrista Partido Liberal Demócrata.

El que gane tendrá que lidiar con un déficit presupuestario récord que supera el 11% de la producción nacional y con demandas de reformas políticas tras un escándalo alrededor de los gastos parlamentarios el año pasado que dejó a los británicos disgustado con los legisladores.

"Esta elección ha sido más emocionante, más de lo que esperaba", dijo la abogada Lorraine Mullins, mientras esperaba para sufragar en una concurrida mesa electoral en el centro de Londres.

Los conservadores de centro derecha, encabezados por el ex ejecutivo de relaciones públicas David Cameron, han visto caer su ventaja en las encuestas desde comienzos de año, con los votantes aparentemente reacios a adoptar su llamado a un cambio luego de 13 años de Gobierno laborista.

Los mercados quieren un resultado claro y temen que un estancamiento pueda llevar a una parálisis política, entorpeciendo los esfuerzos para enfrentar la creciente deuda de la nación y asegurar la recuperación de la peor recesión económica desde la Segunda Guerra Mundial.

La ecuación se ha vuelto más compleja por un aumento en el apoyo a los liberales demócratas de centro, energizados por un sólido desempeño en los debates televisivos de su líder Nick Clegg, quien comparte con Cameron una relativa juventud -ambos tienen 43 años- y afabilidad.

Después de semanas de frenética campaña, los tres líderes de los principales partidos en disputa emitieron sus votos desde temprano, sonriendo y saludando a los profesionales de los medios de comunicación.

El resultado más probable sería un Parlamento de 650 escaños en el que ninguno de los partidos tenga una mayoría clara. El Reino Unido no ha visto un resultado de este tipo desde 1974 y no tiene la tradición de formar coaliciones como sus vecinos en Europa continental.

La libra esterlina alcanzó el miércoles un máximo en casi nueve meses frente a un euro debilitado por la crisis en Grecia.

¿Brown fuera?

El Partido Laborista del primer ministro Gordon Brown ha mostrado cierta mejoría en las últimas encuestas y las particularidades del sistema parlamentario británico podrían llevar a que termine tercero en términos de repartición de votos y continúe siendo el mayor bloque en el Parlamento.

Ese escenario dejaría a los liberales demócratas controlando el balance del poder, con lo que podrán tratar de presionar en busca de una reforma electoral hacia un sistema más proporcional. Otros partidos minoritarios podrían también pasar a jugar un rol más significativo.

Clegg ha dicho que le sería difícil llegar a un acuerdo con Brown si los laboristas finalizan en tercer lugar, pero no ha descartado trabajar con un líder laborista distinto, o con los conservadores.

Los liberales demócratas comparten la preocupación de los laboristas de que los recortes de gastos no deberían ser impuestos hasta que se haya establecido la recuperación económica y los laboristas están más abiertos a una reforma electoral que los conservadores.

Los últimos sondeos de Populus para el Times y de ComRes para ITV News/Independent indicaron que los conservadores tendrían 37% de la intención de voto, frente al 28% de los laboristas. Los liberales demócratas retrocedieron al tercer lugar en cuatro encuestas.

Los centros de votación cerrarán a las 21:00 GMT. Las encuestas a boca de urna ofrecerán inmediatamente después los primeros indicios sobre la dirección de los votos, y los resultados continuarán arribando desde distintas partes del país durante la noche y hasta el viernes.