Bruselas. Estados de la Unión Europea (UE), especialmente Francia y Holanda, expresaron el día de ayer 1 de diciembre, la preocupación sobre eventuales concesiones no acordadas internamente para lograr un acuerdo posbrexit con el Reino Unido, en momentos en que las negociaciones inician su fase más delicada.

Equipos europeos y británicos intensificaron las conversaciones en Londres aunque fuentes europeas no escondieron la preocupación ante un esfuerzo para alcanzar esta semana un acuerdo a cualquier precio.

Fuentes diplomáticas señalaron que la presidenta de la Comisión Europea, la alemana Ursula von der Leyen, desea llegar a un acuerdo y por eso envió a una de sus colaboradoras más cercanas, la francesa Stéphanie Riso, a Londres para acelerar las negociaciones pero con concesiones que podrían ir más allá de lo aceptado por los estados miembros del bloque.

Francia reaccionó el lunes por la noche con una advertencia muy contundente: “No aceptaremos un acuerdo degradado que no respete nuestros intereses”, advirtió la presidencia en un comunicado.

De acuerdo con una fuente cercana a las negociaciones, la iniciativa tomada el sábado por Von der Leyen fue vista como arriesgada, por sugerir que el principal negociador de la UE, el francés Michel Barnier, “ya no tendría el control” y las negociaciones serían conducidas por la oficina de la funcionaria alemana.

“Hay una creciente inquietud entre los Estados miembros porque Von der Leyen está haciendo todo lo posible para llegar a un acuerdo, y la sensación es que esto tiene que terminarse”, indicó otra fuente.

Otro diplomático dijo que la declaración del gobierno francés fue una “seria advertencia”. La misma fuente indicó que Holanda también ya manifestó su preocupación.

Riso, enviada para “apoyar” a Barnier, es una funcionaria importante “porque conoce muy bien el expediente”, según otras fuentes.

Subjefa de gabinete de Von der Leyen, Riso fue parte del equipo dirigido por Barnier.

Las negociaciones sobre el acuerdo comercial posbrexit avanzaron poco durante el fin de semana, pero se han intensificado desde el lunes y se habrían ofrecido concesiones para lograr un acuerdo, según varias fuentes.

El objetivo es concluir las conversaciones el jueves. “O se llega a un acuerdo, o será el fin”, explicó un interlocutor.

Las negociaciones continúen estancadas en tres temas sobre los que aún no se ha encontrado una solución: las reglas para garantizar una competencia leal entre las dos partes, los derechos de pesca y el mecanismo de solución de controversias.

“Si tenemos claros nuestros intereses y los defendemos, debemos defenderlos hasta el final”, explicó el secretario francés de Asuntos Europeos, Clément Beaune.

Sin acuerdo

Michael Gove, el ministro que supervisa las conversaciones del Brexit para Londres, dijo que el acuerdo está cerca, aunque para rubricarlo la UE tendría que cumplir con sus responsabilidades.

Cuando se le preguntó si un escenario de “no acuerdo” está más cerca de lo que cualquiera querría admitir, dijo a ITV: “Es cierto que existe la posibilidad de que no obtengamos un resultado negociado”.

“Por eso es importante que los negocios se preparen para todas las eventualidades, pero quiero mucho un trato y creo que podemos asegurar uno”, concluyó Michael Gove.

Crece la tensión y se reduce el tiempo.