Cuando los diplomáticos son escuchados siendo poco diplomáticos, el resultado puede ser incómodo.

Tal fue el caso ayer, con la filtración del audio de una llamada telefónica en la que la jefa de la diplomacia estadounidense en Europa fue escuchada hablar acerca de la crisis política en Ucrania. En la grabación, la secretaria de Estado adjunta para Europa, Victoria Nuland, hace una evaluación irrespetuosa de los esfuerzos de la Unión Europea para resolver la crisis y evalúa sin rodeos las habilidades políticas de la oposición ucraniana.

Al carajo la UE , opinó Nuland al referirse despectivamente a la lentitud de los esfuerzos diplomáticos para hacer frente a la parálisis política y una crisis fiscal que se avecina en el país.

La Organización de las Naciones Unidas, añadió, está tratando de ayudar más rápido.

No está claro quién publicó la grabación, que salió a la superficie ayer en YouTube, justo cuando Nuland llegó a Ucrania para sostener conversaciones. Sin embargo, el uso de los materiales grabados de manera ilícita es un elemento básico de la política en la antigua Unión Soviética y es conocido por su nombre ruso kompromat, que significa materiales comprometedores .

Funcionarios estadounidenses indicaron que Rusia -que se ha ofendido por la participación de EU en Ucrania- estaba detrás del esfuerzo de espionaje involucrado en la interceptación de la llamada y de atraer la atención hacia la grabación.

El video fue destacado y tuiteado por primera vez por el gobierno ruso, lo cual, creo, dice mucho sobre el papel de Rusia , comentó a periodistas el vocero de la Casa Blanca, Jay Carney.

La publicación del audio ocurrió después de la oferta del presidente de Ucrania, Viktor Yanukovich, de incluir a dos líderes del movimiento de oposición en su gobierno.

En la grabación, Nuland parece estar discutiendo la situación con el embajador estadounidense Geoffrey Pyatt. Los dos se refieren a la oferta hecha el 25 de enero, a las discusiones entre la oposición y el gobierno de Yanukovich y a los problemas de personalidad y las rivalidades entre las tres principales figuras de la oposición.

Nuland expone sin rodeos que no quiere ver al líder opositor, Vitali Klitschko, unirse al gobierno. Pyatt concuerda.

Yo no creo que sea necesario , comenta. No creo que sea una buena idea , concluye.

La conversación termina con Nuland ofreciendo organizar una llamada telefónica con el vicepresidente Biden para ayudar a mantener la presión sobre Yanukovich para que haga concesiones políticas y se aborde la crisis fiscal. Biden, afirma Nuland, podría darle un condescendiente buen chico , a Yanukovich.