El expresidente de Ecuador, Rafael Correa, agradeció al gobierno de México el asilo otorgado a siete legisladores y condenó desde nuestro país la persecución de políticos sin fundamentos bajo el gobierno de Lenin Moreno.

“México ha sido uno de los dos países que han extendido su brazo. Eso hace un año era imposible”, puntualizó. Desde el 12 de octubre, el gobierno de México recibió en su embajada en Quito, Ecuador, a la asambleísta Gabriela Rivadeneira, y posteriormente a otros asambleístas y familiares para brindarles protección.

Durante su conferencia magistral América Latina en disputa en el Museo de la Ciudad de México, el exmandatario reconoció el papel de México al volver a voltear hacia la región del sur del continente americano, así como avivar el progresismo.

“Que lindo es tener a México mirando nuevamente al sur. México es un país clave, la relación con los países de América Latina puede mejorar con el presidente Andrés Manuel López Obrador. La llegada de AMLO y la victoria del peronismo en Argentina mantendrán vivo al progresismo”, dijo Correa.

Respecto a los procesos de cambio de poder, cómo el caso de México, Rafael Correa dijo que no se deben esperar cambios en el corto plazo y reiteró que un gobierno no puede complacer a todo mundo.

“Mientras a los gobiernos de derecha se les critica por no haber hecho nada, a los gobiernos de izquierda se les critica por hacer todo”, comentó el expresidente de Ecuador.

kg